Canale: Crece la incertidumbre entre los trabajadores

Se concretó la quiebra de las plantas que el grupo tiene en Mendoza y temen que la planta de Llavallol corra la misma suerte.

El  1 de octubre se concretó la quiebra de las tres plantas que el Grupo Canale tenía en Mendoza, lo que aumentó la incertidumbre sobre el futuro de los puestos de trabajo de la planta metalúrgica de Llavallol.

La quiebra fue en las plantas Tunuyan, Tupungato y Real del Padre; las plantas de Catamarca y Llavallol, en el parrtido de Lomas de Zamora, tienen un concurso preventivo en curso, informaron los trabajadores, que temen que sigan el mismo camino y se pierdan más puestos de trabajo.

Más allá de que la noticia no es una buena señal, los empleados no pierden la esperanza de que otra empresa se haga cargo de la quiebra y la situación se resuelva. “Si hay una empresa dispuesta a hacerse cargo de la situación podemos mantener los puestos de trabajo”, expresó Nicolas Macchi, delegado de la fábrica, a Info Región.

Mientras tanto, la producción se encuentra parada desde hace dos meses. Los trabajadores apelan a la solidaridad de la comunidad para subsistir ante la falta de ingresos económicos. En los últimos días cobraron el 25 por ciento del salario correspondiente a agosto, lo que no alcanza para poder sobrellevar los gastos diarios que tiene una familia.

El sábado pasado realizaron un festival solidario con bandas musicales, buffet y barra a precios populares. También habían realizado delivery de empanadas, de producción propia, y otros eventos con el objetivo de recaudar fondos. Además, para visibilizar su reclamo, recurren a movilizaciones. “Solo queremos trabajar. Queremos mantener nuestros puestos de trabajo”, insistió Nicolás.

De hecho, prevén realizar una jornada de visibilización del conflicto en la esquina de la fábrica, en  Santa Catalina y Libres del Sur. Los trabajadores de la planta de Llavallol, ex Canale, saben de lucha. A principios del año pasado tuvieron que afrontar una situación complicada porque pensaban que la planta cerraba. Finalmente, la situación se normalizó pero esa tranquilidad solamente duró algunos meses.

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