Hantavirus: confirman un caso en Jujuy

El Ministerio de Salud de la provincia precisó que hubo cuatro casos sospechosos, pero sólo uno fue confirmado.

Ya son 29 los casos de hantavirus confirmados en el país. Es que las autoridades de Jujuy confirmaron en las últimas cosas un caso en San Pedro, que se suma a los 28 de Chubut.

El Ministerio de Salud de Jujuy reportó hoy un caso de hantavirus en un hombre de la ciudad de San Pedro luego que en los últimos días se registraran cuatro casos sospechosos en la provincia.

El secretario de Salud, Adolfo Rubinstein, se refirió ayer al brote de hantavirus en la localidad chubutense de Epuyén y aseguró que en el Gobierno están “bastante preocupados por el tema”. “Estamos bastante preocupados, estamos trabajando codo a codo con las autoridades sanitarias de Chubut para controlar el brote”, explicó Rubinstein en relación al virus que provocó la muerte de 10 personas y decenas de infectados.

El parte del Ministerio de Salud de Chubut emitido el pasado sábado informa que se confirmaron dos nuevos casos con hantavirus en la Cordillera elevando el número total a 28 infectados y 9 muertos.

Vale recordar que las muestras de sangre de los tres casos sospechosos de hantavirus reportados en San Martín de los Andes, Neuquén, fueron analizadas por el Instituto Malbrán de Buenos Aires y dieron negativas, informó este spabado en un comunicado el hospital Ramón Carrillo.

Nueva medicación

Especialistas del Instituto Malbrán comenzarán hoy a entregar una nueva pastilla en pacientes infectados con Hantavirus y que se encuentran internados en los hospitales de Epuyén y Esquel, en Chubut. El nuevo medicamento fue desarrollado por el mismo departamento de infectología que trabaja en vacunas contra la fiebre amarilla.

La medicación podría ayudar a acelerar la recuperación de los contagiados que ya se encuentran bajo observación o en salas de terapias intermedias en los centros de Salud.

Hantavirus

El hantavirus es una enfermedad viral aguda grave, causada por el virus Hanta. Los ratones silvestres (principalmente los colilargos) lo transmiten a las personas, eliminando el virus en la saliva, las heces y la orina.

La Secretaría de Salud precisa que se transmite “por inhalación: Ocurre cuando respiramos en lugares abiertos o cerrados (galpones, huertas, pastizales) donde las heces o la orina de los roedores infectados desprendieron el virus contaminando el ambiente”; “por contacto directo: Al tocar roedores vivos o muertos infectados, o las heces o la orina de estos roedores”; “por mordeduras: Al ser mordidos por roedores infectados”; “por vía interhumana: puede transmitirse entre personas a través del contacto estrecho con una persona infectada durante los primeros días de síntomas, a través de la vía aérea”.

Los síntomas se parecen a un estado gripal: fiebre, dolores musculares, escalofríos, cefaleas (dolores de cabeza) náuseas, vómitos, dolor abdominal y diarrea. Después de algunos días puede haber dificultad respiratoria que puede agravarse produciendo lo que se conoce como “síndrome cardiopulmonar por hantavirus”, que puede llevar a la muerte si la persona no es internada a tiempo.

En Argentina se han identificado cuatro regiones endémicas: Norte (Salta, Jujuy), Centro (Buenos Aires, Santa Fe y Entre Ríos), Noreste (Misiones) y Sur (Neuquén, Río Negro y Chubut). ¿Cómo prevenir? Evitar la convivencia con roedores y el contacto con sus secreciones, evitar que los roedores entren o hagan nidos en las viviendas, tapar orificios en puertas, paredes y cañerías, realizar la limpieza (pisos, paredes, puertas, mesas, cajones y alacenas) con una parte de lavandina cada nueve de agua (dejar 30 minutos y luego enjuagar). Humedecer el piso antes de barrer para no levantar polvo, colocar huertas y leña a más de 30 mts de las viviendas, cortar pastos y malezas hasta un radio de 30 mts alrededor del domicilio, ventilar por lo menos 30 minutos antes de entrar a lugares que hayan estado cerrados (viviendas, galpones).Cubrirse la boca y la nariz con un barbijo N95 antes de ingresar.

También se recomienda: Al acampar hacerlo lejos de maleza y basurales, no dormir directamente sobre el suelo y consumir agua potable; si se encuentra un roedor vivo: usar veneno para roedores o tramperas para capturarlo (no intentar tocarlo o golpearlo), consulte en el municipio si se dispone de un servicio de control de plagas; si se encuentra un roedor muerto: rociarlo con lavandina junto con todo lo que haya podido estar en contacto y esperar un mínimo de 30 minutos, luego recogerlo usando guantes y enterrarlo a más de 30 cm de profundidad o quemarlo; las personas que presenten síntomas de la enfermedad deben concurrir rápidamente a un establecimiento de salud para la consulta y evitar el contacto estrecho con otras personas.

Previo Piden convocar a extraordinarias para tratar la emergencia nacional en violencia de género
Siguiente “La energía tiene un valor y lo tenemos que pagar”