ATE define el plan de lucha, mientras espera el llamado del gobierno bonaerense

“Deseamos que con prontitud se pongan en contacto con nosotros”, manifestó Carlos Díaz. Es que el ministro Marcelo Villegas anticipó que esta semana continuará con las negociaciones con los gremios.

“Hasta el momento no hemos tenido ninguna convocatoria formal o informal por parte de la provincia de Buenos Aires”, subrayó el secretario adjunto de la Asociación de Trabajadores Estatales (ATE), Carlos Díaz, en respuesta a los dichos del ministro de Trabajo bonaerense Marcelo Villegas, que anunció que esta semana continuarían con las negociaciones con los gremios.

La gobernación de la provincia de Buenos Aires anunció formalmente que habían arribado a un acuerdo con los docentes y en este marco Villegas remarcó que aún tienen paritarias abiertas “independientemente de la docente” y que continuarán “las discusiones” esta semana. “Deseamos que con prontitud se pongan en contacto con nosotros, aunque sea de forma telefónica porque hasta el día de hoy no hemos tenido ningún contacto”, le respondió Díaz.

ATE bonaerense convocó el 25 de abril a una asamblea “para discutir nuevamente la continuidad del plan de acción” y el 30 del mismo mes será parte del paro a nivel nacional convocado por distintas organizaciones sindicales. “Los estatales hoy nos seguimos encontrando por debajo de la línea de pobreza, con salarios promedio de 15.600 pesos y nadie puede vivir dignamente con esos salarios de hambre”, sentenció.

A su vez, Díaz remarcó que aunque fueran convocados a paritarias antes del 30, igual van a participar de la medida de fuerza porque “la convocatoria del 30 de abril tiene que ver con el contexto nacional, que no solamente afecta a los trabajadores estatales sino al conjunto de la vida económica en relación al trabajo y a la producción”.

Los estatales de la provincia de Buenos Aires no cerraron las paritarias el año pasado: rechazaron la propuesta del gobierno bonaerense -un 20 por ciento de aumento- y exigen un resarcimiento salarial del 23 por ciento, con cláusula gatillo para el año en curso. “El 23 por ciento que piden es un total que se divide en un 6 por ciento correspondiente a la pérdida salarial del 2016 y un 16 por ciento de pérdida en el 2018. El 2017 se implementó la cláusula gatillo por lo que no consideran que hubiera pérdida.

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