Tras la muerte de Adrián, la familia Albanese deja Banfield

Verónica, su viuda, puso en venta el fondo de comercio del local que manejaba su pareja y se mudó. "Volver a la pizzería fue muy difícil", admitió.

Adrián Albanese tenía 40 años y estaba trabajando en su pizzera de Banfield “Don Albanese”, cuando el 21 de julio tres delincuentes ingresaron al lugar con fines de robo y lo asesinaron. A casi dos meses del crimen su pareja, Verónica Fernández, decidió poner en venta el comercio y mudarse a Capital Federal.

En diálogo con Info Región, Verónica recordó a su pareja y sostuvo que quien se hacía cargo de la pizzería era Adrián porque “esa polenta y esa fuerza, eran solo de él” y manifestó que por ese motivo tomó la decisión de vender el lugar. “Él era el que sabía, además, para mí volver a la pizzería fue muy difícil, a él lo mataron detrás del mostrador y yo tengo que pensar hoy en mi bebe, no puedo exponerme a que nos suceda de nuevo”, apuntó.

Verónica, además de abandonar el negocio familia, optó por mudarse del barrio también. Banfield ya no le parece un barrio de casas bajas ideal para la crianza de un pequeño. Se mudó a Capital Federal para “empezar de cero”. 

Son dos los detenidos por el crimen pero aún resta dar con un prófugo identificado como Martín Adrián Lugo, alias “Vela” por quien el Ministerio de Seguridad de la provincia de Buenos Aires ofrece una recompensa de entre 350.000 y 500.000 pesos. “Después de las elecciones, el tercer delincuente ya casi no importa”, lamentó Verónica, quien considera que el caso “fue utilizado políticamente”.

EL HECHO

Adrián Albanese, un hombre de 40 años que había sido papá hace apenas cuatro meses, fue asesinado de un balazo en la cabeza el 21 de julio.

Las cámaras de seguridad del local gastronómico captaron el ingreso de los tres delincuentes, encapuchados y con guantes, que derivaron en su muerte. Tras robar a las personas que estaban en el local, le reclamaron la recaudación y la alianza matrimonial. Como le costó quitársela, lo ejecutaron.

El dramático episodio tuvo lugar durante la madrugada del 21 de julio, tras una noche de arduo trabajo por el Día del Amigo. Los asaltantes golpearon las víctimas y terminaron disparándole en la cabeza al dueño del local. Se dieron a la fuga en un Ford Ka blanco, en dirección a Lanús.

El hecho es investigado por el fiscal Carlos Baccini, a cargo de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) 6 del Departamento Judicial Lomas de Zamora.

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