“Entrepalabras”, el arte y la pasión de narrar


El grupo de narradoras que conforma “Entrepalabras”, tiene un gran objetivo: hacer soñar a grandes y chicos, que tengan ganas de dejarse llevar por las palabras y los mundos que crean a través del relato de cuentos e historias. Ellas son Natalia Arenas (periodista), María Isabel Giraldez (docente de secundario), Roxana Gómez (docente inicial), Adriana Molina (docente bibliotecaria), Cristina Rodríguez (docente de primaria), Betty Rubens (psicóloga) y Victoria Russo (ama de casa).

El proyecto colectivo surgió hace un año, luego de haber compartido un taller juntas, y de ahora en más recorren escenarios de zona sur para compartir su pasión, cuya herramienta básica es aquella tradicional frase de “había una vez”…

-¿Cómo nació “Entrepalabras”?

-Cristina Rodríguez: La casualidad nos juntó en el Taller de Narración Oral de la profesora Liliana Bonel y durante dos años fuimos sus alumnas en ARCANO.Entre contada y contada, nos descubrimos soñando el grupo y acá estamos. El 5 de diciembre nació “Entrepalabras”, siete mujeres con edades e historias diferentes pero apasionadas por contar historias.

-¿Qué las atrapó de la narración oral?

-Adriana Molina: Todas fuimos movilizadas por las mismas palabras mágicas: “Había una vez...”. Todas encontramos en el arte de narrar la posibilidad de la pausa, del gozo, del acercamiento a la literatura, de la expresión creativa.

-¿Qué características definen a un buen narrador?

-Cristina: Un buen narrador tiene que disfrutar contando, creerse un buen cuentacuentos, adueñarse del relato sin apartarse de la trama argumental. Tiene que hablar con el cuerpo, los gestos, las pausas y los silencios. Usar lenguaje claro, simple y coloquial, debe crear imágenes con palabras, leer mucho y animar a la lectura, es por eso que no tiene que olvidarse de dar el nombre del cuento que contó y el de su autor (si lo hubiera). Y, sobre todo, ayudar a soñar mundos diversos.

-¿Cuáles son las expectativas para este año que comienza?

-Adriana: A partir de que nos lanzamos como grupo, comenzaron a llegar propuestas como presentaciones en distintas radios, en espacios escénicos, bibliotecas públicas. Además, tenemos la intención de preparar un espectáculo infantil para llevar a las escuelas y poner en marcha el Grupo de Cuentacuentos del Hospital Gandulfo, de Lomas. En la actualidad, una de nosotras concurre los miércoles a la sala de pediatría pero este año vamos a sumar otras integrantes de “Entrepalabras” para extender los cuentos a la sala de espera de los consultorios externos.

-La narración oral tiene cada vez más público de todas las edades…

-Natalia Arenas: Los narradores nos ocupamos de rescatar la tradición de la oralidad y creamos mundos para quien quiera prestarnos su oído y, así, ser parte de ellos. La narración oral no está difundida en los grandes medios y por eso se desconoce. Por este desconocimiento, se puede pensar que los únicos que escuchan cuentos son los niños, una gran falacia; a veces los adultos se entusiasman más que los chicos.