El presidente Néstor Kirchner tomó nota de los incidentes que tuvieron lugar el martes en la estación Constitución y lanzó una dura advertencia a la empresa Transporte Metropolitana, concesionaria de la ex lÃnea Roca. Sin hacer nombres propios, el jefe de Estado afirmó que a “algunos sinvergüenzas” responsables del servicio de trenes no va a tener miedo en “pegarles una patada donde corresponde”, porque no lo une ningún compromiso a ellos.
"Claro que en los trenes, a pesar de la inversión que se está haciendo, hay muchas cosas que corregir y seguramente a algunos sinvergüenza pegarle una patada a donde corresponde", admitió para asegurar luego que "lo vamos a hacer sin ningún tipo de temor porque no tenemos ningún tipo de compromiso, más que con la gente y con el pueblo".
El Presidente se expresó de este modo durante un acto de anuncio de obras para Chubut y Santa Cruz que encabezó en Casa de Gobierno.
Afirmó que "se está pagando una tarifa de 0,45 centavos cuando en toda América latina, ni hablar y en otros mercados, están llegando casi a tres pesos las tarifas de los trenes", y agregó: "Nosotros queremos ayudar al bolsillo de la gente, de los trabajadores, y solventamos desde el Estado para que los trabajadores puedan ir al empleo al menor costo posible".
Por otro lado, el primer mandatario recordó que en la década de los 90 "los trenes viajaban vacÃos porque no habÃa trabajo" y opinó que "ahora se asustan porque se para uno".
“Hoy se asustan cuando se para un tren, da bronca, indigna, y hay que seguir corrigiendo y trabajando, porque no levantaron la voz cuando decÃan ramal que para ramal que cierra", se quejó.
En tanto, recordó los tiempos en que los trabajadores ferroviarios eran despedidos y cuando fueron rematados los trenes en la Argentina en la decada de los 90.
"¿Dónde estaban las autoridades que decÃan por favor cuiden el capital y el patrimonio argentino", preguntó el jefe del Estado.
Kirchner puntualizó luego que "ahora muchos trabajadores argentinos están usando el tren porque han vuelto a conseguir trabajo" a diferencia de "cuando salÃan vacÃos los trenes y los colectivos, porque los hermanos se tenÃan que quedar en la casa porque no tenÃan trabajo".
Kirchner arremetió luego contra quienes acompañaron las polÃticas de los años 90. "Si hubieran levantado la voz en su momento y no se hubieran callado la boca, y no se hubieran enamorado del modelo neoliberal, sino hubieran hablado esos ministros de EconomÃa que parecen que eran la vida y si no existÃan ellos se deshacÃa el paÃs, esto serÃa absolutamente distinto".
Pero "nadie se hace cargo de esa historia, nadie carga la piedra sobre su mochila" señaló. Finalmente señaló que "si la quieren tirar sobre mi espalda que la tiren, soy un argentino dispuesto a luchar para que la Argentina salga adelante. Pónganme todas las piedras que quieran, lo que me importa es que la Argentina salga fuertemente adelante", aseguró.
“No tenemos ningún helicóptero preparado”
El presidente Néstor Kirchner marcó ayer la diferencia con las anteriores gestiones, al afirmar que "no tenemos ningún helicóptero preparado para escaparnos" y apostó a la "memoria de la gente" de cara a los comicios del 28 de octubre.
"Les digo a los argentinos que no se preocupen, que nosotros no tenemos ningún helicóptero preparado para escaparnos como lo tenÃan los que iban a cambiar la Argentina", dijo.
Agregó que como la oposición sabe que "el pueblo nos acompaña", de aquà al dÃa de las elecciones "vamos a tener que soportar todo tipo de presiones" porque "saben que en las urnas no les va bien, y tampoco en el consenso de la gente".
El Presidente hizo un paralelismo con otras épocas de la historia argentina y dijo que las presiones que recibe el gobierno en estos tiempos son lo que antes eran "los golpes salvadores", que llevaban al poder a "los que sabÃan, a los buenos, a los educados, a los bien vestidos".
En este contexto, dejó claro que no van a torcer la voluntad de este gobierno de "seguir cambiando el paÃs" y aseguró que "vamos a soportar todas las cosas que nos hagan" y con la esperanza de que "el 10 de diciembre de 2007 le podamos decir a la gente que salimos del infierno". "La impotencia que tienen es porque la gente nos está acompañando y saben que estamos cambiando la Argentina. Saben que estamos trabajando para recuperar la clase trabajadora, para reconstruir la clase media y el empresariado nacional y la potencialidad del paÃs", afirmó el mandatario.
Kirchner señaló que el gobierno tiene "autocrÃtica" como para "corregir todos los errores" que pudieran surgir y recordó que el gobierno puso "un punto de inflexión" al modelo de los Â’90 y ahora "estamos construyendo una nueva Argentina".
"Tengan paz, tranquilidad, si ustedes saben que la voluntad popular no los acompaña. La gente se da cuenta quién es quién, las cosas que dicen y las que hacen", dijo el jefe de Estado durante su discurso.
En este marco, rechazó "el camino de la confrontación", en el que se trata de "atacar, agraviar y descalificar" y dijo que quienes lo hacen es ante la "desesperación" de no poder hablar de "sà mismos", porque saben que el pueblo argentino "está por otro camino".
El Presidente reconoció que son muchas las "presiones" que recibe el gobierno nacional, pero aclaró que "de a poco se las voy a ir contando, porque para qué les voy a dar más problemas".
Apostó a que "el 28 de octubre, desde Tierra del Fuego a Jujuy, las urnas van a estar llenas de muy buena memoria", porque "los argentinos saben que hemos hecho muchas cosas en estos cuatro años y medio" de gobierno.
"Cuando el 28 de octubre lleguemos a las 20 ó 21 horas, nos estaremos mirando a los ojos los argentinos de una punta a la otra y habremos dado una lección de madurez al mundo, y de buena memoria", concluyó el Presidente.