Falsas promesas


¡Cuanta expectativa había! ¡Cuántas gargantas quedaron con el grito de gol atravesado! Hace un año y medio que no se veían las caras y todos esperaban un partidazo. Demasiadas promesas… ninguna cumplida. Fue un partido aburrido, muy light y con muy pocas emociones. Tras los 90 minutos, para Temperley y Los Andes el marcador indicó un inamovible 0-0, con un poco más del local, que intentó en el complemento pero que se apagó con el correr de las agujas.

En la primera etapa, Los Andes tuvo las primeras chances de gol con Molfeso y Giménez, pero les faltó profundidad y esto sumado a la concentración del arquero Crivelli provocó que no pudieran vulnerar la valla celeste. ¿Temperley? Intentó por el lateral izquierdo con Quiñones y Ursino, que tuvieron las más claras. Por la derecha se destacó Carreira con sus desbordes para Salvatierra, quien no estuvo preciso.

Lo mejor llegó en el complemento, cuando el Milrayitas mostró algo más y pudo sacar la diferencia. Es que salió con otra actitud, peloteó el arco del uno celeste durante los primeros minutos y trató de manejar la pelota, pero la fortuna no lo acompañó. Sobre el final hubo un par para el Gasolero y otro par para los de Lomas.

El Celeste no encontró la forma de vulnerar la valla cuidada por Lucho Díaz y Vivaldo metió a la cancha a Maximiliano Zanello, que le aportó rapidez y despliegue por la izquierda, y al experimentado Tati Bustos Montoya. Y no le falló la táctica. Maxi desbordó en tres oportunidades, en el último la tiró cruzada y la pelota rozó el palo izquierdo.

Los Andes no se amedrentó y se adelantó unos metros en el campo de juego para aprovechar las subidas del Kily Vega, que en combinación con el recuperado Tanque Giménez generaron los tiros más complicados. La más clara fue a los 27’, el Kily le pegó –mordida- desde afuera del área y la pelota se fue cerquita. Uhhhh!!! Gritó la hinchada.

Pasados los 30’, el Celeste tuvo dos tiros libres a escasos centímetros de la medialuna. Zanello ejecutó el primero, que se fue cerca, Quiñones se hizo cargo del segundo. Como Temperley vio que no podía abrir el marcador decidió atrincherarse en el fondo. Y así corrieron los últimos minutos del clásico del sur

Frente a esta táctica, Los Andes salió a buscar los anhelados tres puntos -que lo podían hacer escalar en la tabla-. A los 35’, Tomas Farina la perdió en el área y se la dejó servida a Ávalos que remató mal. Ya a los 45’, el Kily volvió a intentar desde afuera del área y Crivelli la tapó. Y ahí se terminaba la historia para los de Lomas…

La hinchada de Los Andes reclamaba más desde las tribunas y la vuelta a los vestuarios, tras el pitazo final, fue una silbatina generalizada… aunque se mechó algún aplauso de aliento. Ya son dos los partidos que no gana en casa. Ahora el Milrayitas deberá ganar de visitante para que este punto valga. Otra historia es la de Temperley, que suma cuatro partidos sin perder y se engancha en la pelea.