De la mano de sus dos torres, Luis López y Eduardo Bustos Montoya, Temperley volvió a cantar victoria después de cinco encuentros (cuatro empates y una derrota). Los dirigidos por Jorge Vivaldo, que vio el partido desde la boca del túnel (le dieron siete fechas), le ganaron 3-1 a Flandria en un encuentro que el local fue claro dominador pero, como viene siendo costumbre, tuvo que sufrir en el final.
Gracias a los tantos del Negro López en dos oportunidades (34Â’ y 36Â’) y del Tati (69Â’) que festejó por primera vez con la camiseta del Gasolero el equipo se acomodó en la tabla de posiciones: se ubica en la sexta colocación con 22 unidades a seis de los lÃderes Los Andes y Almirante Brown (juega esta tarde ante Colegiales) y llega mejor a su próximo compromiso ante Brown de Adrogué (martes a las 17 en el Lorenzo Arandilla).
Los muchachos de Temperley mostraron una cara distinta a la de varios encuentros anteriores en la cual la producción fue mala. En esta oportunidad contaron con varias chances de peligro, estuvieron sólidos en defensa (Flandria recién inquietó a Crivelli a los 25’ del segundo tiempo) y tuvieron contundencia en el arco de enfrente.
La más clara de todo el partido fue a los 19Â’ de la etapa inicial y estuvo en la cabeza de López. Un corner desde la izquierda ejecutado por Guiñazú, Quiñónes peinó en el primer palo, Calabria ya estaba vencido, e increÃblemente el hombre de Fiorito se perdió el gol debajo de los tres palo.
El Negro no podÃa creer la mala suerte que estaba teniendo (después tuvo dos oportunidades más) pero de repente se iluminó y en una ráfaga de dos minutos, prácticamente, sentenció la historia. Primero con una media vuelta y después con un cabezazo desde el borde del área, anticipando a su marca, al primer palo de Calabria.
Era justo el resultado parcial que consiguió el Cele y eso le permitió salir a jugar el complemente distendido, como hace mucho no lo hacÃa. No tuvo apuro, se defendió de la mejor forma que es con la posesión del balón en su poder y cuando se decidió liquidó las cosas.
En la primera aproximación de todo el segundo tiempo –por parte de los dos equipos- llegó el 3-0 de Temperley. Un centro frontal de Funes al corazón del área, cabezazo de Bustos Montoya por encima del arquero y a cobrar. Fue el gol más gritado por todo el Beranger porque el ex Banfield y Lanús se pudo sacar la mufa de encima (tras diez partidos pudo celebrar).
Se esperó una goleada sobre el cierre del partido aunque, como se le viene haciendo costumbre al Gasolero, tuvo que sufrir para adjudicarse los tres puntos. Flandria no bajó los brazos, llegó al descuento (26’) con el tanto de Fernando Cigno, arrinconó a su rival y hasta tuvo varias oportunidades para dar el batacazo con un cabezazo y un remate en el borde del área chica, todo por parte de Andrés Montenegro, pero las dos se encontraron con excelentes respuestas de Crivelli.
Mauro Vigliano marcó el final y en el Beranger se desató la locura porque Temperley volvió a la victoria, se aproxima a los lÃderes del torneo de la Primera B Metropolitana y demostró una cara completamente diferente a sus presentaciones anteriores. Igual el plantel no tendrá mucho tiempo para festejar porque el martes le espera otro duro compromiso ante Brown de Adrogué de visitante.