Oesterheld será homenajeado mañana en la Feria del Libro


Un homenaje al escritor y guionista Héctor G. Oesterheld tendrá lugar mañana a las 18 en el Espacio Bicentenario, del que participarán su esposa, Elsa Sánchez de Oesterheld, junto al dibujante de El Eternauta, Francisco Solano López.

Nacido en Buenos Aires el 23 de julio de 1919, Héctor Germán Oesterheld en 1951 comenzó a escribir guiones para historietas en la revista Cinemisterio, en la que publicó sus primeros trabajos: Alan y Crazy y Ray Kitt.

Ese mismo año apareció en las revistas El rayo rojo y Misterix el personaje -piloto de pruebas- Bull Rocket, y en 1953, El Sargento Kirk, en colaboración con Hugo Pratt.

En 1955 fundó con su hermano la editorial Frontera, donde se editaron las revistas Frontera y Hora Cero, y donde, además, comenzó a trabajar con Alberto Breccia, Paul Campani y Carlos Roume, entre otros.

En esas revistas comenzaron a aparecer distintos personajes, como Ernie Pike, Randll, Tincoderoga, hasta que en 1957, con el primer número de la revista Hora Cero Semanal, comenzó a publicarse en entregas que duraron hasta 1959 la historieta El Eternauta, dibujada por Solano López.

En 1962 publicó en la revista Misterix otro de sus personajes, Mort Cinder. Alrededor de 1963 la editorial Frontera presentó la quiebra y en 1969 reescribió para la revista Gente una nueva versión de El Eternauta, esta vez con dibujos de Alberto Breccia.

Durante la dictadura militar militó en Montoneros, junto con sus cuatro hijas, como jefe de prensa. En esa misma época, publicó sobre otra invasión extraterrestre, La guerra de los Antartes, que se publicó en la revista 2001 y en el diario Noticias; pero la historia quedó inconclusa por la clausura del matutino.

En 1975 publicó para Record los personajes Nekrodamus, Loco Sexton, entre otros. En 1976 reeditó una vez más El Eternauta en dos partes y con dibujos de Solano López, con un personaje más comprometido a nivel social y político.

En abril fue secuestrado en la ciudad de La Plata por las Fuerzas Armadas. Tanto él como sus cuatro hijas, sus yernos y sus nietos integran la lista de los 30.000 desaparecidos de nuestro país, durante la última dictadura militar.