El gran arranque ante el gran equipo hacÃan augurar una tarde satisfactoriamente roja en Burzazo. Pero, luego un gran primer tiempo, Pucará no pudo mantener la ventaja que conservó ante Hindú hasta el entretiempo y en el complementó el tetracampeón del rugby metropolitano dio vuelta el resultado y se llevó el match, con punto bónus, por 31-24.
Para los locales apoyaron Lucas Rossetti y Lucas Latrónico; ValentÃn Cruz acertó un drop e Ignacio Klubus se encargó de las conversiones y sumó un penal. La visita consiguió cinco tries por intermedio de JoaquÃn DÃaz Bonilla, Lucas Camacho, Belisario Agulla, Patricio Solano y Hernán Senillosa, quien en tres oportunideades logró sumar los dos puntos extra.
En los papeles estaba resuelto pero los de Burzaco, famosos por no respetar los pronósticos, fueron a la carga contra el mejor equipo de las últimas temporadas. El Rojo consiguió todos los puntos en el primer tiempo, cuando Hindú, dormido y desatento, se dedicó a mirar el gran despliegue del local. Dos perlas cerraron el primer acto: el try conseguido por el joven debutante Latrónico y el drop, en una baldosa y apremiado por los forwards visitantes, conseguido por Cruz cuando el reloj marcaba tiempo cumplido.
Ya en la segunda etapa, Hindú fue creciendo desde las formaciones fijas, lugar que relegó el local por sumar dinamismo al match; asà el pack del Elefante comenzó a erosionar el centro de Pucará. Las imprecisiones que durante los primeros cuarenta minutos estuvieron del lado de los de Don Torcuato (cometieron siete knock on sólo en la mitad inicial) se mudaron hacia las filas rojas y, sobre todo desde los racks, comenzaron a influir en el juego. Sumado esto a un pésimo arbitraje del señor Ignacio Rellan, que debió sacar por lo menos tres tarjetas amarillas más de la que mostró, el resultado se fue torciendo.
La experiencia y la paciencia fueron un bien muy redituable para Hindú que, sabiendo que no hacia las cosas bien, se dedico a conservar el trámite del primer acto sin alterar mucho la chapa. En la segunda mitad salió a la carga con todo, principalmente con su punzante pack de forwars, y golpeó en forma ininterrumpida hasta conseguir una mÃnima diferencia. De aquà en más, merito de los visitantes, el ritmo fue menguando y sólo se dedicaron a controlar los embates de Pucará en los últimos minutos.
Destacable labor de los jóvenes del Rojo. Por lo menos seis veces en los primeros veinte minutos, Brian Ormson tacleó y detuvo el ataque. Lipa Urriza dio, nuevamente, otra muestra de su garra, tesón y gallardÃa pero no alcanzó. A Pucará le faltó insistencia en el ataque y no hizo buen uso de su histórica caracterÃstica: juego de manos por afuera.
No tendrán mucho que reprocharse. El campeón es asÃ: lagunero, intermitente. La máquina que tiene Hindú es muy difÃcil de equiparar pero, durante el primer tiempo, la Furia Roja no sólo la equiparó, la superó.