El abogado de Juan Carlos María Yun, el único de los dueños que se presentó espontáneamente ante la Justicia, consideró que el derrumbe del boliche Beara, en donde murieron dos personas, fue una fatalidad.
A lo único que se le puede atribuir el derrumbe es a algún desperfecto en los materiales o a una fatalidad, señaló el abogado Diego Pirota.
Esta mañana, Yun se presentó espontáneamente ante la Policía para dar testimonio sobre lo sucedido y ponerse a disposición de la Justicia.
Además, el abogado negó también las versiones que indicaban que había 400 personas en el momento del derrumbe. Y aclaró: No había más de 120 personas, y el VIP estaba semivacío. Nunca se pasó la cantidad permitida de gente".
"Mi cliente contrató a constructres hace tres o cuatro años y tuvo varias inspecciones de los expertos. Es una persona que no tiene antecedentes. No es arquitecto, ni ingeniero. No hay razones para que esté demorado", detalló el letrado.
En tanto, la jueza de instrucción Alicia Lermini pidió hoy al gobierno porteño que informe sobre las actuaciones que dieron lugar a la habilitación del boliche Beara de Palermo, donde se derrumbó un entrepiso y murieron dos jóvenes.
Fuentes judiciales informaron que la magistrada solicitó los planos del local y documentación catastral, mientras comenzó a tomar declaración testimonial a los empleados que estaban presentes cuando ocurrió el derrumbe y aguarda el alta médica de los heridos para citarlos.