Crece la amenaza de guerra civil en Libia: hay m谩s de 200 muertos


La tensi贸n y la violencia en Libia no dan pas贸 atr谩s. Esta madrugada, los opositores al r茅gimen de Muammar al Kaddafi incendiaron varios edificios oficiales, entre ellos la sede del Gobierno, y la respuesta no tard贸 en llegar: el hijo del dictador amenaz贸 con una guerra civil y advirti贸 que correr谩n r铆os de sangre, a煤n cuando las manifestaciones y la represi贸n dejaron ya m谩s de 200 muertos.

Saif al Islam Kaddafi, hijo del mandatario libio que hace 42 a帽os est谩 en el poder, adelant贸 que el Congreso General del Pueblo, instituci贸n equivalente al Parlamento, se reunir谩 hoy para discutir una "clara agenda de reformas" en el pa铆s.

"Tenemos dos opciones: o actuamos todos unidos para aprovechar esta oportunidad de introducir reformas o nos hundimos en el caos", dijo en un discurso transmitido por la televisi贸n estatal y recogido por la cadena Al Jazeera.

Adem谩s, advirti贸 sobre un "complot internacional" para derrocar a su padre y que las revueltas antigubernamentales est谩n orquestadas por "organizaciones isl谩micas" cuyo objetivo es dividir el pa铆s en un grupo de peque帽os estados regidos por la sharia (ley sagrada de los musulmanes), as铆 como por diversos grupos econ贸micos y por los l铆deres tribales del este.

"Libia corre el riego de entrar en una guerra civil", afirm贸 Saif el Islam.

No obstante, advirti贸 que su padre "no es (Hosni) Mubarak ni (Zine al Abidine) Ben Al铆", en referencia a los ex presidentes de Egipto y T煤nez, respectivamente, que fueron derrocados por las revueltas populares.

De esta forma, desminti贸 que el mandatario libio haya abandonado el pa铆s, como apuntaban algunas informaciones que ya lo daban exiliado en Venezuela. "Muammar Kaddafi est谩 en Tr铆poli y dirige la batalla", asegur贸.

En este contexto, el joven se帽al贸 que las fuerzas de seguridad seguir谩n desempe帽ando su papel, especialmente el Ej茅rcito, al que defini贸 como "una de las instituciones m谩s fieles al r茅gimen".

Por otra parte, rechaz贸 las cifras de v铆ctimas ofrecidas por las organizaciones humanitarias y consider贸 una "exageraci贸n" hablar de "cientos" de muertos.