Según Gran Bretaña, la visita de William a Malvinas es “rutinaria”


Tras las críticas de funcionarios argentinas, el ministro de Defensa británico, Philip Hammond, sostuvo ayer el entrenamiento militar que realiza el príncipe William en las islas Malvinas forma parte de "un despliegue rutinario", por lo que consideró que "no debería" generar tensión con Argentina.

"Es un oficial que sirve en la Fuerza Aérea. Es un piloto de búsqueda y rescate y está haciendo un turno de servicio normal", manifestó el titular de la cartera castrense inglesa en declaraciones formuladas a la prensa en Bruselas, donde llegó para participar de la segunda jornada de trabajo de ministros del área de la OTAN.

Ante una consulta, el funcionario consideró que la presencia en Malvinas del segundo en la línea de sucesión a la Corona británica "no debería" crear tensión con el gobierno argentino porque cumple "una función humanitaria" dado que los ejercicios se ciñen a labores de "búsqueda y rescate", consignó la agencia Europa Press.

"Es un despliegue rutinario", insistió el ministro de Defensa británico, al tiempo que añadió que "todos los pilotos cumplen un período en las Malvinas y el príncipe William también".

La llegada del hijo mayor del príncipe Carlos y la fallecida Lady Di el jueves a las Malvinas, donde permanecerá seis semanas, se da en momentos en que el gobierno argentino se encuentra redoblando los esfuerzos diplomáticos para que Londres acate la resolución de Naciones Unidas y se siente a una mesa de diálogo con Argentina. Además, se produce a pocos meses de conmemorarse los 30 años del conflicto bélico.

Antes del arribo de William, la Cancillería argentina emitió un comunicado en el que sostuvo que "el pueblo argentino lamenta que el heredero real arribe a suelo patrio con el uniforme del conquistador y no con la sabiduría del estadista que trabaja al servicio de la paz y el diálogo entre las Naciones".

En tanto, el vicepresidente de la Nación, Amado Boudou, consideró que con el tema Malvinas Gran Bretaña busca "tapar" problemas internos como el "desempleo", la "insatisfacción social" y la cuestión "separatista de Escocia".

"Gran Bretaña está tratando de tapar la situación con esta bravuconada que estamos viendo", aseveró el vicepresidente, con lo que hizo alusión al envío de un destructor de guerra a Malvinas y a la llegada a las islas de William para la realización de entrenamientos militares.