Un domingo de cine en Campo Finky


El de ayer no fue un domingo cualquiera para los vecinos de Temperley y Turdera. Estos, agrupados en la Asamblea Finky Verde, llevaron a cabo, en colaboración con el colectivo Cine Vermú, la proyección de una película animada que fue disfrutada por todos.

El encuentro, que tuvo lugar en las inmediaciones del Campo Finky, estaba pautado para las 20, hora en que los últimos rayos del sol se disipan en el poniente para dar lugar a la noche.

Minutos antes, los organizadores de la actividad ya habían ultimado todos los detalles para poner en marcha la proyección de “Mi vecino Totoro”, un film animado del director japonés Hayao Miyazaki. Decenas de chicos, y no tan chicos, fueron de a poco acercándose al epicentro del espectáculo mientras el sol se iba despidiendo.

Previo a la puesta en marcha de la película, hicieron un homenaje al Flaco Spinetta, quien se fue físicamente de este mundo, pero quedará eternamente con su música y letras que más que canciones son poesías. Además, leyeron poemas de Julio Cortázar, porque se cumplieron 28 años de su muerte.

La convocatoria fue satisfactoria, sobre todo para los integrantes de la Asamblea Finky Verde, la misma que exige que el predio situado en las cercanías del ferrocarril Roca deje de estar circunscripto en la órbita nacional y pase a la municipal haciéndola un “área protegida”.

Alejandro Almeyda explicó a Info Región: “Mañana (por hoy) vamos a hablar con secretario de Gobierno de Lomas de Zamora (Guillermo Viñuales) porque queremos hacer un anfiteatro con capacidad para 700 personas”. “Queremos concretar en el año, todos los fines de semana, actividades como cine, dibujos, teatro”, apuntó.

Víctor, de Cine Vermú, sostuvo que “está bueno pasar películas que no están en el circuito comercial”. Mientras que Mariela, una vecina, dijo a este medio: “Está buenísimos poder venir a ver estas cosas porque somos se hacen en el barrio. Podemos venir con chicos y no hay drama”.

La película fue un fin y un medio, al mismo tiempo. Una actividad disfrutada en el momento cuya finalidad es la no dar marcha atrás en la continua recuperación de ese espacio verde.