Como si el descenso a la máxima categorÃa del ascenso del fútbol argentino no fuese suficiente, los problemas en Banfield no paran de generarse. Durante la tarde de ayer, el presidente del Taladro, Marcos Acuña, fue amenazado de muerte, cuando estaba junto a su esposa, en la zona de Las Lomitas.
Vale la pena recordar que el ex mandamás del albiverde Carlos Portell renunció, luego de concretarse la perdida de categorÃa, y que Acuña lo reemplazó por ser el Vicepresidente 1°.
Por tal motivo, el Presidente darÃa un paso al costado por la situación desagradable que le tocó vivir y, durante la jornada de hoy, harÃa oficial su renuncia al cargo que está ocupando.
En ese sentido, la problemática institucional, por sobre todas las cosas, y deportiva continúan complicando al Taladro que, en la próxima temporada, deberá disputar el torneo de la B Nacional y, aún, no cuenta con una Comisión Directiva estable ni, mucho menos, tiene asegurado jugadores para conseguir, de manera urgente, la vuelta a la Primera División. Asimismo, la continuidad del actual entrenador, Eduardo Acevedo, es una incógnita.
Hay que tener en cuenta que si nueve integrantes de la Comisión Directiva renuncian, según el estatuto, Banfield deberá llamar a elecciones para elegir las nuevas autoridades de la institución.
Por otra parte, anoche, un grupo de hinchas se manifestaron en la puerta de la Sede Social del club, en donde exigieron la dimisión de la Comisión Directiva y el llamado a elecciones.
A más de cuatro dÃas de la derrota con Colón de Santa Fe, la cual decretó el descenso de manera directa, Banfield continúa acumulando problemas. Lo concreto es que, si el Taladro no soluciona de forma rápida su conflictos internos, será difÃcil que logre subir al circulo prestigioso en la próxima temporada.