Las familias desalojadas amenazan con acampar frente al Municipio


La situación en Avellaneda tras el desalojo de los predios “El relámpago” y “Nueva Ana”, en Villa Domínico, sigue siendo tensa. Si bien las alrededor de 150 familias que habían tomado las viviendas que allí se construyeron se retiraron ayer sin enfrentarse con la policía, durante el mediodía manifestaron frente la Municipalidad y reiteraron su denuncia de que los departamentos se entregaron “por acuerdos políticos” a gente “que ni siquiera es del barrio”. En este marco, también adelantaron que no cederán en su reclamo por una solución habitacional, aún si eso implica tener que “acampar frente al Municipio”.

“Nos dijeron que nos iban a dar una notificación del desalojo y esto no pasó. Ahora nos acusaron de robo, hurto, y ocupación. Desde el Concejo Deliberante nos propusieron hacer todo lo posible para poder llegar a una mesa de diálogo y negociar la situación pero si no nos reciben vamos a acampar en la Municipalidad”, señaló a Info Región Javier Ledesma, uno de los hombres que participó de la toma.

El desalojo de los complejos habitacionales ubicados sobre las calles Beazley al 600 y Carlos Gardel al 4300 se realizó ayer a la mañana, cuando personal de la Policía Bonaerense entró por sorpresa en la casas que, listas para habitar y ya adjudicadas, habían sido tomadas una semana atrás.

Los predios "El Relámpago" y "Nueva Ana" tienen una capacidad habitacional para 115 y 62 familias respectivamente, y habían sido cercados desde la semana pasada por la policía y cerrados al tránsito de personas, lo que provocó la paralización total del lugar y la suspensión de las clases en una escuela.

El desalojo, que finalmente quedó completado a media mañana, fue ordenado por la Fiscalía 4 y el Juzgado de Garantías a cargo de la doctora Estela Mollo, de los Tribunales de Avellaneda, según informó la Municipalidad.

“Cuando se hizo el desalojo no hubo agresiones físicas, pero de todas maneras el personal intimidó y nosotros nos fuimos. Retiramos las cosas y nos dirigimos al Polo Judicial. Podría haber pasado cualquier cosa si no frenábamos a las personas para no llegar a un enfrentamiento”, defendió Ledesma.

Lo cierto es que ayer al mediodía, un grupo de los vecinos desalojados protestó frente al palacio municipal, en reclamo de una vivienda propia y contra la medida judicial que dispuso la desocupación de los complejos.

Según representantes de las familias que ahora quedaron otra vez en la calle aseguraron que hace dos años fueron sacados del lugar “cuando era un predio vacío”, con “la promesa de que se podría volver cuando el complejo de edificios estuviera listo”.

La otra palabra

En medio de la tensión, las familias a quienes los departamentos fueron adjudicados también plantearon su preocupación por sus futuras viviendas y defendieron la legalidad de posesión.

Giselle Zárate, actualmente vive en la casa de su madre con su marido y su hija de 10 años, tiene adjudicado uno de los departamentos en el complejo Nueva Ana, en el pasaje 3 y advirtió que son “gente trabajadora que necesita una vivienda digna”.

“No somos amigos de nadie como dice esta gente. Tengo todos los papeles que demuestran que una asistente social vino a mi casa, hay un censo hecho con cada una de las familias a las que se le dio la casa, esta gente lo único que hace es política", denunció.

“No sólo se metieron en las casas sino que también se robaron todo, cajas de cerámicas, inodoros, grifería, están vendiendo todo por el barrio", acusó.