Kirchner otorgó intención política a los incidentes en Santa Cruz


El presidente Néstor Kirchner otorgó ayer intención política a los episodios de violencia de Las Heras en los que murió un policía cuando sostuvo que "no fue casual" que ocurrieran en Santa Cruz.

"No es casualidad que pase en mi provincia y en un lugar tan querido como Las Heras porque en la Argentina hay que hablar con la verdad", sostuvo Kirchner en Córdoba, sin avanzar en más detalles.

En tanto, delegados gremiales de los trabajadores petroleros en conflicto, le solicitaron ayer al jefe comunal de Las Heras, José Luis Martinelli, que gestione la incorporación a la mesa de negociación de la petroquímica Repsol-YPF.

Los trabajadores pretenden que se incorpore a la empresa en la negociación por una baja del mínimo no imponible del impuesto a las Ganancias, que representa cerca de un sueldo menos por año para los petroleros.

El impuesto a las Ganancias es el eje central del reclamo de los trabajadores patagónicos que desde el 23 de enero mantienen rutas cortadas en el norte de Santa Cruz y que el martes desembocó en la muerte del policía provincial Jorge Sayago cuando los obreros intentaron liberar al líder gremial Mario Navarro.

Kirchner señaló en este sentido su "profundo reconocimiento" al oficial subinspector Sayago de quien dijo que "ha pagado caramente una actitud burda, irresponsable, demencial y criminal de aquellos que no entienden que nos costó recuperar la democracia".

"Era un agente joven de policía, un argentino, un hermano que trabajaba de policía", afirmó el presidente en oportunidad de anunciar obras en la provincia de Córdoba.

El jefe de Estado también respondió los dichos -repudiados por todo el arco político- del dirigente piquetero Oscar Kuperman, quien dijo "no me interesa el oficial represor que cayó muerto, me interesan mis compañeros".

"A los argentinos nos deben importar las muertes de todos" dijo Kirchner y consideró que "lo grave es que en las protestas se dispare contra otros hermanos argentinos, cobardemente".

El martes al mediodía, el Ministerio del Interior dispuso la constitución del comité de crisis en Santa Cruz y el envio del secretario de Seguridad Interior, Luis Tibiletti, para organizar el comando conjunto de las fuerzas federales y policiales, y el envío de 200 gendarmes. Anoche, los efectivos de Gendarmería Nacional continuaban en la ruta 43 para garantizar la libre circulación y los manifestantes mantenían su actitud de ubicarse sobre la banquina.

"El Estado no se cruza de brazos: se viste de piquetero o de policía, el que mata es asesino", sentenció el ministro del Interior, Aníbal Fernández y advirtió que la decisión es "intentar poner un grado de cordura y localizar a los responsables".

El subinspector Sayago fue velado durante la madrugada de ayer en el cuartel de bomberos del pueblo de Gobernador Gregores, ubicado a 440 kilómetros de Río Gallegos. Por la tarde, el cortejo fúnebre atravezó la principal avenida del pueblo patagónico -unas diez cuadras- hasta el cementerio en medio de un respetuoso silencio de los vecinos, una guardia de honor dispuesta por la policía provincia, familiares, compañeros, y autoridades provinciales.

En paralelo al sepelio de Sayago, partidos de izquierda y agrupaciones piqueteras duras volvieron a marchar sobre la Casa de Santa Cruz en Buenos Aires -como el martes por la tarde-, para protestar por la "represión" sobre los trabajadores petroleros.

En la causa que investiga el crimen, la posibilidad de que apareciera una cinta de video mostrando a los petroleros armados, comenzó a desvanecerse ayer cuando el fiscal de Instrucción de Pico Truncado, Sergio Gargaglione, dijo que "podría" aparecer un registro de tales características pero que aún no está en poder de la Justicia.

El gobernador de Santa Cruz, Sergio Acevedo, recibió por su parte el apoyo de Petroleros Agremiados de Río Negro y Neuquén que acercaron a la gobernación un telegrama repudiando los métodos de protesta aplicados por "un minúsculo grupo" en la localidad de Las Heras.