La Escuela 6 de Banfield desde esta semana tiene nombre. La comunidad educativa la bautizó La simbólica y el nombramiento se realizó porque allí funcionó una destacada fábrica de vinos que llevaba ese nombre.
El espacio fabril trabajó durante más de 80 años hasta que se fundió. Por eso, ahora docentes y alumnos asistirán al edificio que recibió el nombre en medio de festejos y celebraciones que incluyeron música en vivo.
Los propios chicos que asisten al colegio organizaron una murga que llevó alegría a todos los que asistieron al encuentro.
Está buenísimo, estamos divirtiéndonos muchos, es muy lindo que nuestra escuela tenga nombre, y trabajamos un montón para poder formar esta murga y que nuestros papás y los maestros lo disfruten, resaltó Lucía, que asiste a la escuela.
El trabajo de los estudiantes se reflejó por completo en cada una de las actividades. Un grupo de alumnos conformó una banda llamado Mil kilómetros que interpretaron algunos clásicos del rock nacional.
Incluso, no sólo rock & roll sonó en la tarde por los saxofonistas del conservatorio Julián Aguirre, de esa localidad, fueron de la partida.
Es emocionante ver a nuestros hijos participar de este tipo de cruzada, de actividades que los ayuda a crecer, para que tengan un sentido del esfuerzo y que cada día puedan ser mejores personas, resaltó María, mamá de una de las alumnas del establecimiento.
Además de música hubo teatro. Es que los docentes pusieron sobre las tablas una comedia que ellos mismos idearon, y que recrearon la jornada.