Divididos echó a su cuarto baterista


El grupo argentino de rock Divididos resolvió prescindir de los servicios de su baterista, Catriel Ciavarella, y publicar un aviso en su página web buscando un nuevo músico para hacerse cargo de los palillos.

"A los bateristas: si condiderás estar capacitado para tocar con nosotros Divididos y sabés los temas de toda nuestra discografía... Envianos tu video en VHS tocando los siguientes temas "El 38" (de "Acariciando lo Aspero") y "Salir a Asustar" ("La Era de la Boludez")", dice el texto publicado por Arnedo y Mollo en la página web de la banda. De este modo se oficializa un rumor que corrió a lo largo de todo el verano y que se vio incrementado cuando Jorge Araujo, tercer baterista del grupo, se encargó de los parches en el show que el grupo ofreció en el parador de Rock and Pop en Mar del Plata. En aquel momento Mollo y Arnedo justificaron la ausencia de Catriel argumentado que se había lastimado un dedo, pero ya corría la versión de que no estaban satisfechos con la labor del joven, tras dos años de prueba. Inclusive se mencionó el posible regreso de Araujo, un talentoso baterista, -hoy en Gran Martell-. a pesar de que termino yendose del grupo en abril del 2004, por diferencias con Arnedo, más que con Mollo. Ciavarella, de apenas 23 años, se convirtió en el cuarto baterista que pasó por las filas del grupo que lideran el guitarrista y cantante Ricardo Mollo y el bajista Diego Arnedo, tras suceder a Araujo y éste a su vez a Federico Gil Solá, que reemplazo a Gustavo Collado, primer baterista de la aplanadora del rock. Collado tocó con Divididos durante un año y medio en pubs hasta que editaron "40 dibujos ahí en el piso" (1989), y se fue para el año 1990. En ese momento entro a la banda Federico Gil Solá, que con su experiencia en la banda britanica Wire, le dio mucha potencia a la base del grupo que le permitió conseguir el mote de "aplanadora del rock". Con su pelo largo y sus largos brazos, Gil Solá se convirtió en un símbolo de la banda y su excelente técnica se vio reflejada en el exitoso segundo trabajo discográfico, "Acariciando lo áspero" y clásicos como "El 38", "Sábado" y "Ala Delta". Gil Solá participó de la grabación de "La era de la boludez" (1993) que fue producido por Gustavo Santaolalla como director artístico y se destacó en canciones como "Qué ves", "Salir a asustar" y la versión rockera de "El arriero" de Atahualpa Yupanqui. En 1995, los excesos y una serie de disputas internas pusieron en jaque a la banda, pero la crisis concluyó con la salida de Gil Solá. En su reemplazo entró a la banda Jorge Araujo, baterista del grupo jazzero Monos con Navaja, y con una amplio bagaje y técnica, proveniente del jazz y la fusión. Precisamente sobre la capacidad técnica de Araujo, Mollo siempre recoraba que después del primer ensayo le dijo al baterista:"todo eso que tocaste antes, lo podes tocar más fuerte". Maravillados con la técnica de Araujo, Mollo y Arnedo le pedían un golpe más fuerte ya que el sonido de la banda podía cambiar mucho tras la salida de Gil Solá, un tipico baterista de rocanrol. El disco "Otro le travaladna", que incluía canciones como "Tomando mate en La Paz", "Volver ni a palos" y "Basta fuerte", fue grabado por Gil Solá y Araujo, y de hecho contiene muchos chistes internos sobre la crisis que atravesaba la banda. El sello de Araujo se notó mucho más en "Narigón del siglo", el exitoso álbum del 2000 que devolvió al grupo a los primeros lugares de popularidad y que recibió muy buenas criticas. Aunque la gran obra de Araujo es el doble "Vivo acá", donde la banda repaso sus éxitos en un formato completamente diferente, incursionando en ritmos folclóricos y otros estilos. Pero en abril del 2004 y tras una discusión al aire en "Cuál es" el programa de Mario Pergolini en Rock and Pop, Araujo dejó la banda por desaveniencias en especial con Arnedo. Inmediatamente contrataron a Catriel Ciavarella, quien había sido el primer baterista de MAM, la banda de Omar Mollo, y al que la banda había descartado en 1995, por su corta edad. Con el ingreso de Catriel la banda retomó la veta más rockera, por la similitud de estilos y fisica con Gil Solá, pwero tras estar dos años como baterista invitado, su labor no satisifizo al grupo, que adeuda un disco de estudio desde el 2002 cuando salió "Vengo del placard de otro".