El Fondo Monetario Internacional (FMI) desembarcó en la Argentina con la llegada de la misión técnica, encabezada por Bikas Joshi, en el marco de la primera instancia en la que auditará el nuevo programa en curso.
La comitiva es liderada por Joshi, que se desempeña como jefe de misión para la Argentina en el Departamento del Hemisferio Occidental. El objetivo de la misión es “evaluar el avance en los objetivos, las metas del programa y también para discutir los objetivos de la agenda de cara al futuro”.
En un principio, la fecha pautada para llevar a cabo la primera evaluación formal del programa firmado en abril pasado era el 15 de junio, pero la administración de Javier Milei logró demorarla unos días para intentar conseguir un mayor incremento en las reservas del Banco Central, que le permita acercarse a la meta fijada.
El acuerdo estipuló como objetivo sumar US$4.400 millones a las arcas de la autoridad monetaria para el 13 de junio, buscando que las Reservas Internacionales Netas (RIN) lleguen a US$-500 millones desde la zona de US$-4.900 millones en la que se encontraban al 31 de marzo último.
A pesar de contar con un mayor plazo, el Gobierno no logró cumplir la meta acordada, por lo que será una de los aspectos centrales a considerar por el organismo a la hora de elaborar su informe cuando culmine su visita por el país.
Con la evaluación elaborada, el board del FMI deberá decidir si aprueba la revisión y gira al país US$2000 millones.