La División Balística de la Policía de la Ciudad, junto a peritos de la querella y la defensa realizó la reconstrucción del disparo del cartucho de gas lacrimógeno que impactó sobre la cabeza del fotógrafo Pablo Grillo.
La jornada se realizó en el predio del Centro Argentino de Seguridad, ubicado en General Rodríguez con el objetivo de determinar, entre otros puntos, la trayectoria y velocidad alcanzada por el proyectil y la posición en la que se hallaba el arma al momento de efectuarse el disparo, además de constatar el ángulo de salida del proyectil.
El padre de Pablo, Fabián Grillo, contó que este miércoles su hijo volverá al hospital Ramos Mejía, establecimiento en el que permaneció el fotógrafo hasta el día del alta, para colocarse una prótesis “que le mejoraría su calidad de vida”.
Asimismo, remarcó que la Justicia en este caso “no está tardando tanto”, como sí sucede en otros, e informó que ya llamaron a indagatoria al gendarme Héctor Guerrero (el supuesto culpable de disparar del misil que impactó en la cabeza de Pablo) para el próximo 2 de septiembre.
“A 5 meses de aquel operativo, aún no hay responsables políticxs citadxs a declarar. Y la represión continúa cada miércoles”, lamentó el CELS (Centro de Estudios Legales y Sociales).