El actor Robert Duvall murió el lunes 16 de febrero a los 95 años en su hogar, “en paz y rodeado de amor”, según confirmó su esposa, la argentina Luciana Pedraza. La noticia generó repercusión en la industria cinematográfica internacional, donde era considerado uno de los intérpretes más influyentes de su generación.
Duvall inició su carrera en el cine con “Matar a un ruiseñor” (1962) y consolidó su prestigio en la década del 70 con participaciones en títulos que marcaron época. Fue parte del elenco de “El Padrino”, “Apocalipsis Now” y más recientemente “El juez”, además de su trabajo en televisión con la miniserie “Lonesome Dove”.
A lo largo de su trayectoria recibió múltiples reconocimientos. Ganó el Oscar en 1984 por su actuación en “Gracias y favores”, y acumuló un total de cinco nominaciones a la estatuilla. También obtuvo premios Globo de Oro y Emmy, consolidando una carrera de más de seis décadas.
Un referente de la generación del 70
Duvall fue considerado un exponente central de la generación de actores que renovó el cine estadounidense en los años 70. Su estilo se caracterizó por la sobriedad y la profundidad interpretativa, con una capacidad de transformación que lo llevó a encarnar personajes de fuerte intensidad dramática.
Además de actor, incursionó como director y productor. Entre sus trabajos detrás de cámara se destacó “The Apostle”, proyecto en el que asumió múltiples roles y que recibió reconocimiento crítico.
Su filmografía abarcó géneros diversos, desde dramas judiciales y bélicos hasta westerns y producciones televisivas, lo que le permitió sostener una presencia constante en la pantalla durante más de medio siglo.
Vínculo con Argentina y despedida
El actor mantenía un estrecho lazo con la Argentina. Conoció a Luciana Pedraza en un encuentro casual en Buenos Aires y se casaron en 2005. Desde entonces, visitó el país en reiteradas oportunidades y manifestó públicamente su pasión por el tango, una de sus aficiones personales.
En el mensaje difundido tras su fallecimiento, Pedraza destacó la entrega de Duvall a su oficio y su “auténtica esencia humana”, y solicitó respeto y privacidad para la familia en este momento.
Con su muerte, el cine pierde a uno de sus intérpretes más reconocidos y premiados, protagonista de obras que dejaron una marca perdurable en la historia audiovisual contemporánea.