El Gobierno nacional aceptaría las modificaciones que introduzca la Cámara de Diputados en el proyecto de reforma laboral con el objetivo de aprobar la reforma laboral este jueves 19 de febrero y girarla nuevamente al Senado un día después. Según explicaron fuentes oficiales, la intención es convertir la iniciativa en ley el viernes 27, en un esquema de tratamiento exprés diseñado por el oficialismo.
Desde el riñón de la mesa política libertaria sostienen que, una vez que la Cámara baja sesione conforme al cronograma previsto, el texto será remitido rápidamente al Senado para que la senadora y jefa del bloque de La Libertad Avanza, Patricia Bullrich, logre dictaminarlo en comisión el viernes 20. La estrategia apunta a consolidar los apoyos dialoguistas y evitar que el debate vuelva a empantanarse en puntos sensibles.
Uno de los focos de mayor polémica es la modificación del artículo 208 de la Ley de Contrato de Trabajo, que establece que ante una enfermedad o accidente no vinculado a la tarea laboral, luego de los tres meses el trabajador percibirá el 50% del salario, y el 75% si tiene personas a cargo. El texto no detalla qué ocurre en casos de enfermedades graves, lo que generó cuestionamientos desde distintos sectores sindicales y políticos.
Bullrich aseguró que la intención oficial es mantener el 100% del salario en casos de enfermedades graves, aunque se exigirá un certificado “fehaciente” o la intervención de una junta médica. El artículo, que había pasado casi inadvertido durante el debate en el Senado, quedó bajo la lupa tras declaraciones del ministro de Modernización, Federico Sturzenegger, y obligó al oficialismo a recalcular su estrategia para asegurar la sanción definitiva de la reforma laboral.