Momentos de máxima tensión se vivieron este jueves en las inmediaciones del Puente Pueyrredón, donde distintas organizaciones sociales protagonizaron una movilización que fue contenida por la Policía mediante la aplicación del protocolo antipiquetes. El operativo incluyó el lanzamiento de gas lacrimógeno y la represión para impedir un corte total de la circulación en uno de los principales accesos a la Ciudad de Buenos Aires, a la altura de la avenida Mitre en Avellaneda.
Los manifestantes se encontraban con barbijos, lentes de protección y, en algunos casos, con el rostro cubierto, mientras intentaban avanzar hacia el puente. La concentración generó momentos de empujones y corridas cuando las fuerzas de seguridad bloquearon el paso para evitar que la protesta se instalara sobre la traza.
En ese contexto, efectivos motorizados y personal de infantería desplegaron un cordón sobre la avenida Mitre y avanzaron para dispersar a los manifestantes. Testigos señalaron que se escucharon detonaciones de gases lacrimógenos y que la Policía reprimió para forzar el retroceso de la columna.
El operativo se dio en el marco de una jornada atravesada por distintas protestas en el Área Metropolitana de Buenos Aires en contra de la Reforma Laboral que lleva adelante el Gobierno de Javier Milei.