El histórico dirigente radical Federico Storani no esquivó la autocrítica hacia el interior de su propio partido y llamó a conformar un frente alternativo para defender los derechos laborales y la industria nacional.
Consultado sobre el estado de la Unión Cívica Radical, Storani fue tajante: “Para ser franco, sincero y no ocultar nada, desde mi punto de vista está muy mal”. Según el dirigente, el partido falla al no tomar definiciones firmes o al equivocarse en los temas centrales para la vida de los argentinos.
Storani contrastó el accionar actual de los legisladores radicales —quienes, según él, acompañaron mayoritariamente las iniciativas del oficialismo— con la figura del prócer radical Crisólogo Larralde, autor intelectual del Artículo 14 bis de la Constitución Nacional. “De nada sirven convocatorias que se hagan (…) si cuando tienen que votar, votan mal”, sentenció, lamentando que muchos dirigentes se emocionen en los homenajes a Larralde pero luego voten “en contra de todo lo que proclamó en vida”.
El exdiputado rechazó al Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) sobre los servicios de inteligencia impulsado por el Poder Ejecutivo, al que calificó de “absolutamente inconstitucional” y por el cual presentó un recurso de amparo y busca llegar a la Corte Suprema mediante un per saltum, en que alerta sobre la gravedad institucional que implica permitir arrestos sin orden judicial previa y la habilitación de operaciones de inteligencia encubiertas.
En materia laboral, rechazó de plano el término “modernización” utilizado por el Gobierno. Cuestionó que se busque aumentar las horas semanales cuando la tendencia mundial, incluso en países de la región como Brasil y México, es hacia la reducción.
Además, denunció la pérdida de derechos al suspenderse la “ultraactividad”, lo que deja desamparados a los trabajadores al vencer un convenio, y criticó duramente los recortes salariales planteados inicialmente para las licencias por enfermedad.
Por último, señaló que la ley omite debatir los verdaderos desafíos del futuro del trabajo, como la situación de los trabajadores de aplicaciones o el impacto de la inteligencia artificial.
Economía: Inflación, encubrimiento e “industricidio”
En el plano económico, Storani trazó un paralelismo directo entre las medidas actuales y las políticas de José Alfredo Martínez de Hoz durante la dictadura militar, o de Menem y Cavallo en los años noventa. Denunció que la devaluación inicial del 120% significó una “colosal transferencia de ingresos” que no fue pagada por “la casta”, sino por los sectores de ingresos fijos y, muy particularmente, por los jubilados.
Asimismo, alertó sobre dos factores que deterioran el capital político del Gobierno. Por un lado, acusó a la gestión actual de “toquetear” el INDEC para ocultar la suba de la inflación, trazando comparaciones con la manipulación estadística de Guillermo Moreno.
Por otro lado, advirtió que la apertura brutal de importaciones está quebrando a las pequeñas y medianas empresas (PyMEs), forzándolas a reconvertirse en meras importadoras y despidiendo personal masivamente. Mencionó casos emblemáticos de grandes empresas nacionales como FATE y afirmó que se está produciendo directamente lo que él denomina un “industricidio”.
Nace el “PAC”: Partido Autoritario Conservador
Para graficar el nuevo mapa político argentino, Storani acuñó un nuevo concepto: el PAC (Partido Autoritario Conservador), al que asoció metafóricamente con un “Pac-Man devorador de derechos”. Según su análisis, este nuevo bloque hegemónico tiene como núcleo central a La Libertad Avanza, que ha “chupado y absorbido” totalmente al PRO, un partido que para Storani hoy ya no existe.
A esta alianza central se le suman sectores cómplices integrados por diputados y senadores tanto del peronismo —mencionando a representantes de Tucumán, Catamarca y Misiones— como del propio radicalismo.
De cara al futuro político y a las elecciones de 2027, el exministro planteó como el mayor desafío la conformación de una alternativa que equilibre y controle este avance y subrayó que esta construcción debe hacerse sobre la base de peronistas que resisten, radicales que mantienen sus convicciones, socialistas y muchos sectores independientes que están siendo agraviados por esta política.