La causa que investiga a Alan Bordón, un joven de 23 años acusado de provocar un accidente en Ingeniero Budge, partido de Lomas de Zamora, donde murió Iara Valdéz, su novia, fue elevada a juicio a un año del hecho aunque aún no hay fecha para el comienzo de las audiencias que se prevén que podrían ser antes de diciembre de este año.
Bordón está acusado de “homicidio simple con dolo eventual, lesiones leves y lesiones graves, todas en concurso ideal entre sí” y pidió ser juzgado en el marco de un juicio por jurados, una solicitud que finalmente fue aceptada por lo que la jueza de Garantías 6 de Lomas de Zamora dispuso la elevación a juicio esta semana tras un pedido del fiscal José Luis Juárez, de la UFI 12.
El sospechoso sostuvo que Iara accionó el freno de mano antes de impactar contra un remís aunque la pericia determinó que esto nunca ocurrió. “Con esto se acreditó que el imputado mintió”, aseguró Pablo De Fazio, el abogado de los Valdéz, quien concluyó: “El perito oficial coincidió con nuestro perito de parte”.
Bordón, en tanto, espera el comienzo del juicio detenido con prisión preventiva en una Unidad Penal de Florencio Varela. A fines de febrero que sorteará el Tribunal oral que estará a cargo de organizar el juicio.
Bordón y Valdéz viajaban en un VW Up que chocó contra un remís Peugeot 504 en la calle Virgen de Itatí al 1900, entre Saladillo y Montiel, en Ingeniero Budge donde las imágenes de una cámara de seguridad que aportó un vecino probarían que la chica intentó bajar del auto antes del accidente, pero su novio se lo impidió.
“La hipótesis es que intentó terminar con la vida de Iara en un momento de ira. Sabiendo que la puerta estaba abierta, siguió manejando”, remarcó De Fazio.
El remisero, que fue impactado por el Up, aseguró que Bordón “venía como loco” y que “no sabía qué hacer” cuando vio que el auto se le venía encima. En un tono similar, otro testigo afirmó que vio una secuencia de un auto “que venía zigzagueando con la puerta del acompañante abierta”.
Valdéz fue trasladada con politraumatismos a la Unidad de Pronta Atención (UPA) de Fiorito donde murió horas después por la gravedad de las lesiones.
Bordón también está imputado por “lesiones leves culposas agravadas por la conducción imprudente de vehículo automotor, en estado de intoxicación alcohólica, con exceso de velocidad y por violar la señalización de tránsito que indica el sentido de circulación vehicular”.
Desde el comienzo de la investigación, el vínculo entre Valdéz y Bordón fue mirado por los investigadores: “Había una relación tóxica de mucha violencia física hacia Iara”, señaló De Fazio quien aseguró que una amiga de Iara declaró en la causa que el joven tenía la costumbre de meterse en la casa de la víctima por la ventana.
“Hubo gente que habló de que la golpeaban, de maltratos verbales. La aisló de su núcleo social. Era celoso y le fue cortando las amistades”, remarcó el letrado.