El Consejo Superior de la Universidad de Buenos Aires (UBA) reafirmó por unanimidad la declaración de emergencia salarial para sus docentes y personal no docente, debido a una pérdida del poder adquisitivo de casi el 50% durante el año pasado, situación que se ha agravado en los primeros meses de 2025.
En la resolución, el Consejo expresó su “preocupación por la jerarquización de la actividad, incluyendo la justa retribución por la tarea realizada, y respalda el reclamo salarial de los trabajadores y las trabajadoras nodocentes, de manera permanente”.
Además, instó a los Ministerios de Capital Humano y de Economía a llevar a cabo las negociaciones paritarias correspondientes para ajustar los salarios de acuerdo con la inflación observada.
Lucille Levy, consejera superior de la UBA y ex presidenta de la Federación Universitaria de Buenos Aires (FUBA), enfatizó: “Nos expresaremos y saldremos a la calle todas las veces que sea necesario para defender a la universidad”.
La resolución manifiesta “la más profunda preocupación de esta Universidad por el retraso salarial de todos los trabajadores y trabajadoras docentes y nodocentes, el cual tiene un gran impacto en las funciones básicas de enseñanza, investigación, asistencial y de extensión universitaria”.
Matías Ruiz, secretario de Hacienda de la Universidad, señaló que “durante el año pasado, el poder adquisitivo de los salarios perdió casi un 50 por ciento de su valor real”.
La recomposición salarial ha sido una de las principales demandas en las masivas Marchas Federales Universitarias realizadas el 23 de abril y el 2 de octubre de 2024.