El presidente argentino, Javier Milei, cuestionó con dureza a la Organización de las Naciones Unidas en la Asamblea General de Nueva York, planteó reformas para “encauzar” al organismo, reiteró el reclamo de soberanía sobre Malvinas y pidió la inmediata liberación del gendarme Nahuel Gallo, detenido en Venezuela desde 2024.
El presidente Javier Milei encabezó este mediodía un encendido discurso ante la Asamblea General de la ONU en Nueva York, donde volvió a exponer fuertes críticas al rumbo del organismo internacional. En su mensaje, el mandatario libertario planteó que la organización “se apartó de su espíritu fundacional” y se transformó en un modelo “supranacional de burócratas” que busca imponer un modo de vida determinado a los pueblos.
Uno de los pasajes centrales estuvo marcado por el pedido de liberación del gendarme argentino Nahuel Gallo, detenido en Venezuela desde diciembre de 2024. Milei denunció que se trata de una “desaparición forzosa” y exigió su liberación inmediata, al tiempo que convocó a la comunidad internacional a respaldar el reclamo “en defensa de los principios más básicos del derecho internacional y de la dignidad humana”.
En su intervención, el jefe de Estado también se refirió a la necesidad de “volver a las bases” de la ONU y propuso cuatro principios para reformarla: priorizar la preservación de la paz y la seguridad internacionales, limitar la intervención a problemas que excedan las capacidades nacionales, garantizar eficiencia institucional mediante auditorías y resultados verificables, y simplificar la normativa para incentivar la cooperación sin frenar la producción ni el comercio.
Milei además reforzó su alineamiento con Estados Unidos, en particular con Donald Trump, a quien elogió por enfrentar la inmigración ilegal y “limpiar la captura institucional del Estado americano”. Según remarcó, ambos gobiernos comparten “el desafío de recuperar el interés por el futuro y no caer en la tentación de atender únicamente al presente”.
En el tramo final de su discurso, el presidente reiteró el reclamo argentino por la soberanía de las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sándwich del Sur y los espacios marítimos circundantes. También repudió los actos de violencia política, pidió fortalecer la cooperación internacional contra el terrorismo y exigió la liberación de los rehenes aún cautivos en la Franja de Gaza. “Es inadmisible recurrir a la fuerza allí donde fallan las razones”, concluyó ante los jefes de Estado presentes.