Kicillof desmintió una foto que lo mostraba comprando en Apple y acusó al Gobierno de impulsar la “industria de la mentira”

El gobernador bonaerense, Axel Kicillof, negó la veracidad de una imagen viral que lo mostró en una tienda Apple de Nueva York y responsabilizó al Gobierno “libertario” por difundir falsedades en redes.

El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, desmintió una imagen que circuló en X y que lo mostró comprando en una tienda Apple de Nueva York. Señaló que la foto fue falsa y que no coincidió con su actividad en Estados Unidos. En el mismo mensaje, apuntó contra el Gobierno “libertario”, al que acusó de montar una “industria de la mentira”.

Kicillof contrapesó la falsedad de su fotografía con otra imagen que mostró al presidente Javier Milei junto a Donald Trump. Calificó esa escena como “tristemente verdadera” por lo que entendió como una “entrega de la política económica”. En su mensaje, planteó que la comparación evidenció una estrategia de desinformación. También pidió que las autoridades abandonaran esa práctica y se concentraran en gobernar.

Con Milei la única industria que crece es la de la mentira. La foto mía es falsa, no fui de compras, no me corté el pelo, no llevé un traje negro a EE.UU. Pero la imagen de Milei entregando la política económica a Trump es tristemente verdadera. Dejen de estafar, de mentir y de fabricar fakes que no causan gracia. Póngase de una vez a gobernar en favor de Argentina”, escribió Kicillof en X, al difundir una pieza con la comparación entre la “foto falsa” y la captura del encuentro de Milei con Trump.

Difusión en redes y origen de la imagen

La supuesta escena del gobernador en un Apple Store se movió primero por cuentas identificadas como “libertarias” y luego llegó al portal La Derecha Diario. Esas publicaciones aseguraron que el mandatario bonaerense realizó compras mientras se desarrollaban protestas por el triple asesinato de jóvenes en La Matanza. El señalamiento se apoyó en una referencia a un producto inexistente en el mercado, un “iPhone 17 Pro Max”, y en la ubicación de la tienda. La combinación de elementos buscó instalar la idea de desinterés oficial frente a un hecho policial de alto impacto.

El portal La Derecha Diario publicó un texto donde acusó a Kicillof de comprar el supuesto iPhone 17 Pro Max en medio de las protestas. “No falla: el gobernador comunista Axel Kicillof fue visto comprando el Iphone 17 Pro Max en un Apple Store de Nueva York, en medio de las protestas por el triple asesinato de las jóvenes de La Matanza”, afirmó esa cuenta. La pieza se replicó en otras publicaciones con formulaciones similares. La cadena de difusión incluyó mensajes con llamados explícitos a viralizar la imagen.

Entre los usuarios que amplificaron el contenido apareció @TommyShelby_30. “Sería una lástima que se difunda por todos lados esta foto de Kicillof comprando en el Apple de New York, no?”, escribió. El posteo promovió el reenvío y favoreció la masividad en minutos. La mención a la ciudad norteamericana y a la marca buscó dotar de verosimilitud a la imagen intervenida.

Vuelos a Nueva York y agendas separadas

El episodio se inscribió en un contexto compartido por ambos mandatarios. Tanto Kicillof como Milei viajaron a Nueva York en el marco de la Asamblea General de la ONU, aunque encararon actividades distintas. En el caso del gobernador bonaerense, la agenda incluyó una “contracumbre” y un homenaje al expresidente uruguayo José Mujica. También mantuvo reuniones con Lula da Silva, Gabriel Boric y Yamandú Orsi.

Por su parte, Javier Milei asistió a la Asamblea General de la ONU y se reunió con Donald Trump, encuentro que su entorno presentó como un “contundente respaldo” con miras a la “reelección”. Además, el Presidente recibió el apoyo del secretario del Tesoro Scott Bessent, quien anunció negociaciones por un swap de US$20.000 millones con el Banco Central a través del Fondo de Estabilización Cambiaria (ESF). En ese marco, la imagen junto a Trump cobró centralidad en la discusión pública. Kicillof la utilizó para contrastar con la falsedad que denunció en su caso.

La controversia por la fotografía adulterada derivó en un cruce político más amplio. El gobernador sostuvo que la circulación de fakes buscó distraer la atención de los problemas locales y nacionales. Planteó que esa práctica perjudicó el debate democrático y reclamó respuestas de gestión. Su mensaje apeló a cortar con la dinámica de la desinformación.

Las acusaciones del mandatario provincial se apoyaron en la identificación de cuentas y portales que difundieron el material. Al señalar a La Derecha Diario y a perfiles “libertarios”, Kicillof procuró ubicar el origen de la pieza y responsabilizar a sectores del oficialismo nacional.