En La Plata, el búnker del espacio peronista operó desde temprano como centro de monitoreo y contención política, atravesado por un clima de tensión y cautela a la espera de los resultados oficiales. Referentes e integrantes del dispositivo se movieron entre pantallas y mensajes de mesa testigo, con la consigna de no sobreactuar lecturas hasta contar con datos firmes. La elección, admiten, será clave para definir su papel como fuerza opositora frente a Javier Milei y ordenar los próximos pasos de la coalición.
El pulso era más intenso que en los comicios previos, cuando el PJ se impuso por más de 13 puntos. Esa referencia sirvió como vara comparativa para algunos operadores, aunque puertas adentro prevaleció la prudencia. “Los números que circulan son sólo tendencias”, repetían interlocutores del espacio, decididos a evitar interpretaciones apresuradas antes de la difusión oficial.
Clima y montaje en el Gran Brizo
Antes del cierre de la votación, una multitud de periodistas y reporteros gráficos colmó la sala de prensa, en un ir y venir de acreditaciones, móviles en vivo y consultas a voceros. La expectativa se traducía en una coreografía conocida: teléfonos en alto, planillas en mano y diálogos breves en pasillos que funcionaron como termómetro de la jornada.
En el frente del Gran Brizo se montó un escenario con pantallas gigantes y una consigna principal —“Gracias por sumar fuerzas”—, flanqueada por imágenes de Axel Kicillof y Cristina Kirchner. La puesta, sobria y funcional, buscó ordenar posibles mensajes hacia la militancia y marcar un encuadre político sin anticipar celebraciones. El despliegue dejó listo el dispositivo para una eventual salida pública cuando hubiera definiciones.
Proyecciones y presencias
Entre los armadores, algunos se mostraron confiados en repetir el buen desempeño bonaerense, aunque se mostraron precavidos respecto de los guarismos a nivel nacional. El diagnóstico se sostuvo en cortes parciales y comparativas por distrito, con una consigna que se volvió mantra: esperar el escrutinio para evitar “efectos globo” en las primeras horas de la noche. La cautela también alcanzó los mensajes hacia redes y vocerías informales.
Para el tramo final se aguardaba la presencia del gobernador Axel Kicillof, del candidato a diputado nacional Jorge Taiana y de otros miembros de la alianza. El formato, a definir según la evolución del conteo, contemplaba desde una breve declaración hasta un mensaje más amplio de balance político. Con el escenario dispuesto y la prensa ya instalada, el búnker peronista entró en modo espera, atento a cada actualización del recuento y a los movimientos del tablero nacional.