El paro nacional convocado por la Confederación General del Trabajo (CGT) para el jueves 19 de febrero sumó un nuevo capítulo luego de que el Gobierno confirmara que descontará el día a los empleados estatales que se plieguen a la huelga contra la reforma laboral, que será tratada ese mismo día en la Cámara de Diputados.
En una semana clave en el Congreso, el paro nacional impactará de lleno en la discusión legislativa de la reforma laboral impulsada por la administración de Javier Milei. Desde Casa Rosada ratificaron que se aplicarán descuentos salariales a los trabajadores del sector público que no concurran a sus puestos durante la jornada de protesta convocada por la Confederación General del Trabajo (CGT).
La medida de fuerza contará con la adhesión de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), cuyo titular, Rodolfo Aguiar, adelantó que además del paro se evalúa una movilización al Congreso, pese a que desde la central obrera aclararon que la convocatoria original no incluía marcha. “No creemos que la mejor estrategia sea hacerle el juego al Gobierno dejando vacío el Congreso”, sostuvo el dirigente.
En paralelo, el secretario general de La Fraternidad, Omar Maturano, confirmó que el transporte público se paralizará completamente durante 24 horas. No habrá colectivos, trenes, subtes, taxis ni vuelos de cabotaje, en lo que será el cuarto paro general contra la actual gestión y que promete un alto nivel de acatamiento en todo el país.