El consumo masivo en la Argentina volvió a mostrar signos de debilidad durante junio. De acuerdo con un informe de la consultora Scentia, las ventas cayeron un 2,7% interanual y un 2,4% respecto de mayo, lo que llevó al acumulado del primer semestre de 2026 a una retracción del 2,9%. El estudio refleja que la desaceleración del consumo continúa afectando a la mayoría de los canales comerciales.
Entre los distintos formatos de venta, los supermercados registraron una baja del 2,6% interanual y del 0,9% mensual, mientras que los autoservicios retrocedieron un 1,6% frente a junio de 2025 y un 1,9% respecto del mes anterior. El mayor impacto se observó en kioscos y almacenes de barrio, donde las ventas cayeron un 4,6% interanual y un 4,4% mensual. En tanto, los mayoristas también mostraron un desempeño negativo, con retrocesos del 3,3% interanual y del 4,2% mensual.
El informe también reveló que la caída fue generalizada entre las distintas categorías de productos. Los mayores descensos correspondieron a desayuno y merienda (-7,7%), limpieza del hogar y la ropa (-6,2%), perecederos (-5,7%), productos impulsivos (-5,3%), higiene y cosmética (-3,7%) y alimentos (-0,5%). La excepción fueron las bebidas, ya que las alcohólicas crecieron un 9,4% interanual y las sin alcohol avanzaron un 3,5%.
En contraste con el resto de los canales, el comercio electrónico volvió a consolidarse como el gran ganador del año. Las ventas online crecieron un 41,4% interanual en junio y acumulan un incremento del 34,8% en el primer semestre. Según Scentia, los datos muestran que los consumidores continúan restringiendo sus compras en los canales tradicionales, mientras el e-commerce mantiene una tendencia de crecimiento sostenida.