Los trenes circulan a 30 kilómetros por hora, medida de fuerza que lleva adelante el gremio La Fraternidad en demanda de “mayores medidas de seguridad”, y esto provoca demoras y cancelaciones.
Desde el Gobierno consideraron como “extorsivas” las medidas de fuerza y las atribuyeron a la intención de negociar “un aumento salarial superior al que se firmó con el resto de los sindicatos ferroviarios”.
Los conductores de las formaciones mantienen una velocidad que no supera los 30 kilómetros por hora, lo cual generó, primero demoras en las partidas y luego cancelaciones al superponerse los horarios, en momentos en que el movimiento es más intenso por la vuelta a casa.
La medida es por “mayores condiciones de seguridad”. La Fraternidad advierte que se está “ante una de las peores crisis ferroviarias”.
Solicitan con urgencia, repuestos y reparaciones y obras en las vías para seguridad y confort, así como la actualización del sistema de comunicación y señales.
“Hace tres horas que estoy viajando”, advierte una mujer en una de las estaciones del tren Sarmiento. “Impresentable”, apunta otro usuario, que también expresó su malestar por la forma de viajar.