El Gobierno desmanteló el programa de cuidados paliativos del Instituto Nacional del Cáncer y muchos pacientes se quedarán sin atención.
El recorte se basó en suspender las compras de opioides (morfina y metadona) con los que se trata a las personas enfermas de cáncer y en echar a 6 de los 8 integrantes del equipo.
La Federación de Profesionales de la Salud (Fesprosa) advirtió que los recortes afectaron desde 2024 a centenares de pacientes que sufrieron la suspensión de la entrega de medicamentos oncológicos por la falta de respuestas de la disuelta Dirección de Asistencia Directa por Situaciones Especiales (Dadse) .
“Las demoras en la provisión de la medicación que, como denunció Fesprosa y contabilizaron varias organizaciones, provocaron, por lo menos, 60 fallecidos a la fecha”, advirtieron.
Movilización
El Frente en Defensa de la Salud Pública, integrado, entre otros, por la Fesprosa, convocó a la Marcha Federal en Defensa de la Salud Pública y la Vida. Será el jueves.
“Esta movilización tiene como objetivo principal denunciar el vaciamiento del sistema de salud público, los despidos de cientos de trabajadores, la precarización laboral del sector y el desmantelamiento de programas esenciales, dejando a miles de personas sin tratamientos que ponen en riesgo su vida, y propiciando la propagación y aumento de enfermedades”, precisaron.
El Frente también denuncia la creciente descentralización del sistema de salud (con su consecuente impacto presupuestario), el deterioro del Plan Nacional de Vacunación y la escasez de insumos y medicamentos.