El presidente, Javier Milei, arremetió nuevamente contra el periodismo, calificando a ciertos periodistas como “basuras”, “empobrecedores” y “operadores”.
Estas declaraciones surgieron tras un análisis realizado por el periodista Carlos Pagni sobre las políticas del Ministerio de Economía.
En su cuenta de X (anteriormente Twitter), Milei expresó: “Me repugnan de modo superlativo todos esos periodistas operadores que se quejan de los salarios en dólares diciendo que eso golpea negativamente sobre la competitividad”. El mandatario cuestionó cómo países como Estados Unidos, Alemania, Irlanda, Japón o Suiza pueden ser competitivos con salarios elevados, sugiriendo que no se progresa empobreciendo a los trabajadores.
Milei también acusó a ciertos periodistas de actuar como “marionetas operadores” y los instó a enfocarse en mejorar la eficiencia y aumentar el capital, mientras el gobierno se compromete a reducir impuestos para favorecer salarios más altos.
Esta no es la primera vez que el presidente utiliza un tono agresivo hacia la prensa. En octubre de 2024, calificó a periodistas y figuras públicas con términos como “rata” y “excremento humano”, generando controversia tanto a nivel nacional como internacional. 
Además, en septiembre de 2024, Milei restringió el acceso a la información pública mediante un decreto que modifica la Ley de Acceso a la Información Pública de 2016, permitiendo al gobierno negar información que considere de índole privada. Esta medida fue criticada por organizaciones de la sociedad civil, que la consideran un debilitamiento de los derechos humanos y un potencial favorecimiento de la corrupción. 
Las recientes declaraciones de Milei reflejan una relación tensa y conflictiva con el periodismo, en un contexto donde la libertad de expresión y el acceso a la información pública se encuentran en el centro del debate.