A casi doce horas del inicio del paro de colectivos en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), el presidente de la Asociación Argentina de Empresarios del Transporte Automotor (AAETA), Luciano Fusaro, informó que el acatamiento a la medida alcanza el 70%. Aunque muchas líneas no prestan servicio, remarcó que algunas empresas hicieron un esfuerzo para salir a trabajar y así “garantizar la libertad de trabajo para sus colaboradores”.
“Un paro es muy dañino para quienes no pueden ir a trabajar, para las empresas que pierden un día de recaudación, y para los trabajadores a quienes no se les pagará ese día. Pierden todos los trabajadores”, advirtió Fusaro.
El dirigente empresario reconoció que los salarios necesitan una recomposición, ya que tanto los empleados como las compañías “perdieron frente a la inflación”. No obstante, aclaró que la dificultad radica en “cómo y quién la paga”.
Respecto a las negociaciones con el Gobierno y la Unión Tranviarios Automotor (UTA), Fusaro explicó que hubo varios encuentros antes de llegar al conflicto: “Estuvimos cerca de ponernos de acuerdo, pero querían un salario mayor y más anticipado. No estaban los recursos ni el presupuesto de la Secretaría de Transporte. Pusimos la mejor voluntad”.
Según detalló, la UTA solicitó un salario básico de $1.700.000, mientras que AAETA propuso $1.300.000. Además, consideró que la tarifa plena del colectivo debería ser de $1.600 para cubrir los costos reales del servicio.