Por primera vez desde la renuncia de Benedicto XVI en 2013, la Plaza de San Pedro volvió a estallar en júbilo con una nueva fumata blanca. Este jueves 8 de mayo, los 133 cardenales reunidos en cónclave alcanzaron un acuerdo tras cuatro rondas de votación y eligieron al 267º Papa de la Iglesia Católica, luego de la muerte de Francisco.
El humo blanco comenzó a salir a las 18:08 (hora local) desde la chimenea de la Capilla Sixtina, indicando que la Iglesia tiene nuevo líder. Como marca la tradición, se espera ahora el anuncio oficial desde el balcón de la Basílica de San Pedro, donde el protodiácono pronunciará el célebre “Habemus Papam” y presentará al nuevo pontífice ante el mundo.
Aunque aún no se conoce públicamente el nombre del elegido, fuentes vaticanas habían mencionado entre los posibles papables a figuras de América Latina, África y Asia, reflejando la diversidad de una Iglesia global. El cónclave, que duró menos de 48 horas, fue uno de los más rápidos de las últimas décadas.