Luego del fracaso de la Ley de Ficha Limpia en el Senado desató una ola de críticas y acusaciones cruzadas en el ámbito político argentino en donde se centran los candidatos a jefe de gobierno porteño de los partidos políticos del PRO y La Libertad Avanza.
La gran acusación es el señalamiento al presunto pacto entre el presidente Javier Milei y el exgobernador de Misiones, Carlos Rovira, para impedir la aprobación del proyecto que buscaba inhabilitar a personas con condenas por corrupción para presentarse a cargos públicos.
Durante una reunión con dirigentes de su espacio, Rovira habría afirmado que fue el propio Milei quien solicitó que los senadores misioneros Sonia Rojas Decut y Carlos Arce no apoyaran la iniciativa en el recinto.
Esta revelación generó fuertes críticas y sospechas sobre las verdaderas intenciones del oficialismo respecto al proyecto. Desde el Gobierno, el vocero presidencial Manuel Adorni desmintió categóricamente las acusaciones, que calificó de infundadas y sin fuentes verificables.
En sus redes sociales, Adorni expresó: “Sin ningún textual y sin ninguna fuente. 100.000 millones de pesos de pauta en acción: nosotros la vamos a eliminar. Fin”.
La caída de la Ley de Ficha Limpia también intensificó las tensiones entre La Libertad Avanza y el PRO.
La diputada Silvia Lospennato, impulsora del proyecto, responsabilizó al Gobierno por el fracaso legislativo y expresó su indignación en una conferencia de prensa.
Por su parte, el presidente Milei, durante su participación en el 11° Latam Economic Forum, afirmó que “no estaban los votos” y atribuyó la situación a una “operación teñida de amarillo”, en referencia al PRO.