El fotógrafo Pablo Grillo, herido por un disparo de gas lacrimógeno lanzado por efectivos de Gendarmería durante la represión del 12 de marzo en las inmediaciones del Congreso, será nuevamente operado este martes por un cuadro de hidrocefalia. La intervención se realizará en el Hospital Ramos Mejía, donde permanece internado en terapia intensiva.
Su familia explicó que, luego de haber sido operado por primera vez el 15 de mayo, los médicos detectaron una nueva pérdida de líquido cefalorraquídeo. “A raíz de que se controlaran las fístulas por las que perdía líquido cefalorraquídeo se descubrió un cuadro de hidrocefalia consecuencia del traumatismo”, detallaron.
Pese a que en los últimos días su evolución permitió que saliera brevemente a la terraza del hospital, una nueva revisión evidenció que había vuelto a perder líquido, lo que obligó a reprogramar una segunda intervención quirúrgica.
El padre de Pablo, Fabián Grillo, contó en diálogo con Clarín que su hijo está “de ánimo bajoneado”, aunque se muestra un poco más animado cuando recibe visitas de sus amigos y su hermano. “A seguir rezando, enviando todo el amor y las energías positivas para que Pablo continúe luchando. Gracias eternas”, expresaron desde su entorno.