Espert respondió al vandalismo en su casa: “No nos van a detener”

El diputado José Luis Espert compartió imágenes de los hechos de vandalismo en su casa de San Isidro. Piden su expulsión de la Cámara de Diputados.

Un grupo de seis personas vandalizó anoche el ingreso de la vivienda del legislador libertario José Luis Espert, en localidad bonaerense de San Isidro, donde esparcieron estiércol y además dejaron un pasacalles con insultos.

La escena quedó registrada en las cámaras de seguridad del barrio, ubicado en el norte del conurbano: puede observarse la llegada de una camioneta blanca, de la cual bajaron seis individuos, quienes tomaron las bolsas y esparcieron el contenido sobre la vereda.

Además, los atacantes dejaron un pasacalles con la leyenda “Acá vive la mierda de Espert”, lo que aparenta ser una respuesta a los recientes insultos del legislador contra la expresidente Cristina Kirchner y su hija, Florencia.

“Esto pasó recién en mi casa, una muestra de lo que es el kirchnerismo, de lo que padecimos los argentinos todos estos años. NO NOS VAN A DETENER CON NADA”, escribió el economista en su cuenta de X.

El presidente Javier Milei respaldó a Espert y aseguró: “No nos van a intimidar. El rumbo no se negocia”.

Piden su expulsión de la Cámara de Diputados

Un grupo de diputados nacionales de Unión por la Patria encabezados por Juan Manuel Pedrini presentó un proyecto para expulsar de la Cámara baja por “inhabilidad moral sobreviniente”.

El pasado 11 de junio, el día posterior al fallo de la Corte Suprema que dejó firme la condena a seis años de prisión e inhabilitación perpetua a Cristina Fernández de Kirchner por la causa Vialidad, participó de un congreso de comunicación política en la UCA y recordó un tuit suyo del 2012 dirigido a la hija de la ex presidenta.

“¿Cómo no vas a estar amargada si sos hija de una gran puta?”, se citó a sí mismo Espert, tras lo cual fue abucheado por varias personas presentes en el auditorio enfurecidas por semejante exabrupto y provocación. Debió ceder al pedido de que abandonara la sala.

Para los diputados, “el agravio del diputado Espert no se limitó al insulto: con su accionar, habilitó discursivamente la reproducción de discursos de odio, que degradan la calidad democrática y deshumanizan al adversario político, incluso en sus relaciones familiares”.

“El machismo que impregnan sus palabras no puede ser desestimado como un mero ‘exceso verbal’. Por el contrario, debe ser sancionado con todo el rigor institucional que la Constitución y el reglamento nos habilitan a aplicar”, reprocharon.

Y agregaron que “este Congreso tiene la posibilidad de enviar un mensaje claro y contundente a la sociedad: no todo vale en la política, no todo se justifica en el discurso, y no es admisible que un representante del pueblo incurra en agresiones públicas de esta índole sin que el cuerpo delibere y actúe en consecuencia”. 

“No se trata de censura; se trata de un acto de defensa institucional. No se trata de revancha política; se trata de ética pública”, concluyeron.