Más de 70 organizaciones sindicales se movilizaron este jueves en el centro porteño en rechazo a las políticas del presidente Javier Milei y del titular del Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger. Bajo el lema “Lucha por la Soberanía, el Trabajo Digno y los Salarios Justos”, los trabajadores marcharon hacia la sede del ministerio ubicada en Diagonal Norte y Perón.
La protesta fue convocada por un frente amplio que incluye a las dos CTA, la Federación de Aceiteros y Desmontadores de Algodón, la CATT (Confederación Argentina de Trabajadores del Transporte), y la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), entre otros espacios gremiales.
“Desguace institucional y ataque a la democracia”
A través de un documento difundido durante la jornada, el Frente denunció que el país atraviesa “una de las etapas más difíciles de su historia” y advirtió sobre un “desguace institucional” conducido por Milei, quien, aseguran, “ha declarado públicamente que vino a destruir al Estado desde adentro”.
Entre los puntos centrales del reclamo se destacan: Rechazo al ajuste fiscal y al modelo de “déficit cero”; Críticas a la desregulación del sistema productivo y del transporte; Denuncias por el recorte de recursos en salud, educación, ciencia e infraestructura; Oposición a la intención oficial de imponer topes a las paritarias.
“El modelo del déficit cero es una crueldad que se disfraza de orden económico, pero que empuja a los trabajadores a la extrema vulnerabilidad”, señalaron los organizadores, que también apuntaron contra Sturzenegger por liderar un proceso de “degradación social y económica sin precedentes”.
Alerta por la judicialización de la política
En el plano institucional, los gremios expresaron su “repudio a la creciente judicialización de la política” y alertaron sobre el uso del Poder Judicial como herramienta de persecución. Según expresaron, existen “fallos de dudosa legalidad” y una “condena mediática” que atenta contra la división de poderes, en una crítica directa a la situación judicial de Cristina Fernández de Kirchner.
Finalmente, llamaron a ampliar la protesta social más allá de estructuras partidarias o sindicales tradicionales, convocando a todos los sectores a alzar “la voz más gloriosa de nuestra historia: la voz de los trabajadores”.