El sorpresivo cambió del reglamento de las residencias médicas en medio de un fuerte conflicto gremial disparó una nueva ola de rechazos y hoy a la tarde habrá una manifestación en Plaza de Mayo mientras que un gremio nacional de trabajadores de la salud también anunció un paro.
Por lo pronto, este jueves a las cuatro de la tarde los médicos residentes del Hospital Garrahan hacen una marcha a Plaza de Mayo, desde donde expresarán su rechazo al nuevo sistema de residencias que transformaron este mecanismo de formación y empleo en una “beca precarizada“. Se espera que la movilización de hoy sea masiva porque cuenta con el apoyo de residentes de todo el país.
De hecho, la Federación Sindical Nacional de Trabajadores de la Salud (FESINTRAS) anunció ayer un paro para el 17 de julio, es decir, en dos semanas. La medida de fuerza tiene entre sus reclamos el rechazo al nuevo sistema de residencias. El paro podría afectar a la provincia de Buenos Aires ya que CICOP, gremio que nuclea a trabajadores de la salud bonaerenses, pertenece a la FESINTRAS.
Tal es así que la CICOP fue una de las tantas entidades que levantó la guardia tras el anuncio que hizo ayer el Ministerio de Mario Lugones. “Expresamos nuestro enérgico repudio a las modificaciones impuestas por el Gobierno Nacional a través de la Resolución 2109/25, que redefine de manera regresiva el carácter del sistema de residencias en Argentina”, precisaron.
Por su parte, el ministro de Salud bonaerense, Nicolás Kreplak, catalogó a los cambios como “un retroceso histórico”. Pensando en los futuros residentes, el funcionario de Kicillof aclaró que “la provincia de Buenos Aires no se va a plegar” por lo que las condiciones de las residencias médicas seguirán siendo las mismas que ahora.
Más allá de eso, Kreplak cuestionó a las autoridades nacionales porque hace 10 días reunió al Consejo Federal de Salud (COFESA) y “en ningún momento se mencionó esta medida”. “Así se gobierna hoy: sin diálogo y sin respeto por las jurisdicciones”, lamentó.
Respecto de las modificaciones, el ministro provincial cuestionó que la quita de los aportes de jubilación, el aguinaldo y las condiciones de descanso a los futuros residentes. “Es un empeoramiento de las condiciones laborales porque arruina o reduce la posibilidad de tener una proyección con estabilidad”, sostuvo.