El Gobierno oficializó un bono de $70.000 para jubilados y pensionados que se pagará en agosto: La mínima por debajo de los $380.000

La medida alcanzará a quienes cobran la mínima y a titulares de pensiones no contributivas. Será no remunerativo, sin descuentos y se abonará por única vez, según el decreto publicado este jueves.

El Gobierno nacional oficializó este jueves el pago de un bono extraordinario de hasta $70.000 para jubilados y pensionados que se abonará en agosto, con el objetivo de reforzar los ingresos de los sectores más vulnerables. La medida fue implementada a través del Decreto 523/2025, publicado en el Boletín Oficial con las firmas del presidente Javier Milei, el jefe de Gabinete, Guillermo Francos, y la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello.

El beneficio alcanzará a titulares de prestaciones previsionales contributivas y no contributivas de la ANSES, incluyendo jubilaciones mínimas, pensiones, la Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM) y las pensiones por vejez, invalidez o por maternidad de siete hijos o más.

Para quienes percibieron un haber igual o menor al mínimo garantizado, el bono será de $70.000. En los casos en que el ingreso mensual supere el haber mínimo, el monto del bono será ajustado para que la suma total no exceda los $379.294.

El texto del decreto aclaró que el bono no será computable para ningún otro concepto ni estará sujeto a descuentos. Además, en el caso de pensiones compartidas entre varios titulares, se considerará como un único beneficiario para el cálculo. Según estimaciones oficiales, el bono beneficiará a más de 4,6 millones de personas que perciben jubilaciones y pensiones del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), así como también pensiones no contributivas y PUAM.

Con esta medida, el Gobierno intentó atenuar el deterioro del poder adquisitivo de los haberes previsionales, que ya llevan más de un año sin aumentos reales por fuera del bono. Desde la entrada en vigencia de la nueva fórmula de movilidad, los ajustes se hacen en función de la inflación, pero los aumentos regulares no logran compensar la pérdida acumulada por los jubilados que cobran la mínima.