El Ministerio de Seguridad de la Nación, a cargo de Patricia Bullrich, responsabilizó este jueves a la Provincia de Buenos Aires por los incidentes registrados en Avellaneda durante el encuentro de vuelta de los octavos de final de la Copa Sudamericana entre Independiente y la Universidad de Chile.
A través de un comunicado, la cartera nacional aseguró que “frente a la violencia desatada por la hinchada visitante y la inacción de las autoridades bonaerenses, se dispusieron acciones inmediatas e iniciaron actuaciones para sancionar a los responsables”.
El texto oficial subrayó que el operativo de seguridad “es siempre jurisdiccional” y, en este caso, estuvo bajo control de la Policía Bonaerense y Aprevide, a quienes acusó de graves deficiencias: ingreso violento de la barra visitante, destrozos, lanzamiento de proyectiles, requisas deficientes y desoír la recomendación de Conmebol de instalar redes de contención.
Además, el Ministerio apuntó que la Policía recibió la orden de “no intervenir desde antes del inicio del partido”, lo que prolongó los episodios violentos y generó riesgo de tragedia.
En otro tramo del comunicado, Seguridad cuestionó al gobernador Axel Kicillof y al presidente de la AFA por haber impulsado “de manera propagandística y electoral” el regreso del público visitante en el fútbol local, sin la planificación ni las medidas de prevención adecuadas.
Por último, la cartera nacional destacó el accionar de las fuerzas federales: la Gendarmería Nacional requisó los micros de la barra visitante, el programa Tribuna Segura controló a más de 25.000 hinchas en el estadio e impidió el ingreso de Juan “El Gordo Juani” Lenzicki, jefe de la barra de Independiente con restricción vigente.