Un individuo, de 25 años, fue detenido por la policía acusado de integrar una banda de viudas negras, acusada del asesinato de un hombre, cuyo cadáver, atado y desnudo, había aparecido dentro de su propia vivienda que era habitada por la víctima.
El crimen se registró en marzo en Villa Domínico, partido de Avellaneda, y con este arresto que se produjo durante el fin de semana, suman tres los apresados en relación a lo sucedido con el asesinato de Miguel Oscar Di Gioia, de 62 años.
El sospechoso resultó capturado en las cercanías del cruce de la avenida Juan Bautista Alberdi y Andalgalá, en el barrio porteño de Mataderos en un operativo realizado por la Dirección Departamental de Investigaciones (D.D.I.) de Avellaneda con el apoyo de la Comisaría Vecinal 1-C de la Policía de la Ciudad y en base a las directivas que impartió el fiscal de la Unidad Funcional 4 de los tribunales de Avellaneda-Lanús, Mariano Francisco Zitto.
Una de las viudas negras, de 51 años, fue aprehendida el 13 de agosto, tras un allanamiento en Ignacio Corsini al 3200, casi en la esquina con Soldado Rodríguez, en Ingeniero Budge y ese mismo día, también, se detuvo a otra mujer sospechosa, de 21 años, en un departamento del cuarto piso, en un edificio, en la avenida Lafuente al 1500, en proximidades del cementerio del barrio de Flores, donde se incautó un aparato de telefonía celular.
El asesinato se descubrió el 7 de marzo cuando el cadáver del hombre fue hallado, en estado de descomposición, en una vivienda ubicada en Centenario Uruguayo al 1300. Consta en el expediente que el cuerpo estaba atado de pies y de manos, tendido junto a una cama, en el sector del dormitorio.
A la víctima la encontraron uno de sus vecinos y los miembros del Comando Patrulla, que ingresaron al inmueble por una puerta trasera, que carecía de llave.
Peritos de la delegación local de la Policía Científica, determinaron que el cadáver presentaba lesiones; a la vez que alcanzaron a certificar que los diversos ingresos al domicilio del hombre no estaban violentados.
Al analizar las imágenes captadas por cámaras de vigilancia del vecindario, se comprobó que dos mujeres habían arribado a la casa en la que residía Di Gioia y, que junto a dos individuos que luego llegaron al lugar, sustrajeron objetos de valor que cargaron en el Ford Fiesta de la víctima, el cual abandonaron a la vuelta de esa manzana, subiéndose de inmediato a un VW Polo plateado, con la patente falsa AF-655-OP.
Los investigadores consiguieron establecer que, el 3 de marzo -días antes del hallazgo del cadáver- un teléfono celular robado a la víctima reportó localizaciones en la zona porteña de Flores, y al constatar movimientos bancarios, surgió que más de 5.000.000 de pesos del sexagenario habían sido transferidos a la cuenta de un sujeto, además de haberse efectuado varias extracciones de dinero mediante una billetera virtual.
En forma preventiva, la causa penal se mantiene caratulada “Homicidio en ocasión de robo en modalidad viudas negras”.