El dólar oficial cerró la semana en $1.465,05 para la compra y $1.515 para la venta, en medio de una jornada marcada por la intervención del Banco Central, que debió desprenderse de u$s379 millones para contener la presión sobre el tipo de cambio. En paralelo, el dólar blue y los financieros superaron los $1.500, mientras que el cripto se negoció en $1.534,39, reflejando la incertidumbre en todos los segmentos del mercado.
Ante la tensión cambiaria, el ministro de Economía, Luis Caputo, salió a respaldar el esquema vigente y sostuvo que no habrá modificaciones en la política de bandas. “Vamos a vender hasta el último dólar en el techo de la banda”, afirmó en una entrevista en el canal de streaming Carajo, donde además remarcó que el Banco Central “está muy bien capitalizado y con suficientes dólares para todos”.
Riesgo País
El salto en las cotizaciones paralelas estuvo acompañado por una suba en el riesgo país, que escaló a 1.496 puntos, el nivel más alto de la región después de Venezuela. La falta de acceso a los mercados de deuda, la fragilidad de las reservas (que se ubican en u$s39.777 millones) y la incertidumbre política y económica explican el repunte del indicador, que mide la confianza de los inversores sobre la capacidad de pago del país.
Con un mercado atento a la negociación con el Fondo Monetario Internacional y a la capacidad del Gobierno de sostener las reservas, la dinámica cambiaria se mantiene como uno de los principales focos de tensión económica. La presión sobre el dólar y el avance del riesgo país configuran un escenario frágil para la Argentina, que aún carga con el recuerdo de la última emisión de deuda soberana en 2018 y la posterior reestructuración de 2020.