Milei anticipó una reorganización del Gabinete tras las legislativas y no descartó sumar a Santiago Caputo


El presidente Javier Milei aseguró que, tras las elecciones de medio término, el país tendrá “un Congreso mucho mejor” y fijó su vara legislativa: “Un buen número sería el tercio que me permita defender las políticas del Gobierno.” En ese marco, ratificó que habrá “una reorganización forzosa” del gabinete después de los comicios. Consultado por eventuales incorporaciones, dejó abierta la puerta para Santiago Caputo —“Santiago Caputo absolutamente podría tener un cargo”—, aunque aclaró: “No se adelantan los nombres ni los cambios.”

Sobre el mapa político, Milei volvió a cuestionar al kirchnerismo, al que definió como “una minoría ruidosa y decreciente en el tiempo” y “la máquina de impedir”. Relativizó además las conclusiones que se extraen de las competencias locales: “Ganaron la elección anterior en circunstancias muy especiales y las elecciones distritales no sirven para proyectar un resultado nacional.”

En el frente externo, el mandatario mencionó su contacto con Mauricio Macri antes de viajar a Estados Unidos, pero señaló que luego no hubo más intercambios por la intensidad de la agenda. Respecto de su reunión con Donald Trump, rechazó que el respaldo del republicano traiga costos: “Esa es la visión marxista. Cuando uno hace un intercambio voluntario, las dos partes ganan. Acá ganan los argentinos y gana Estados Unidos.” Para graficar el nivel del vínculo con Washington, añadió: “Nos alojamos en Blair House y yo dormí en el mismo dormitorio en el que durmió Churchill y De Gaulle. Ahí se invita a los aliados que, además, son considerados amigos.”

El Presidente volvió a instalar la reforma laboral como prioridad. Calificó a las normas actuales de “anacrónicas” y planteó un esquema flexible y opcional: “Las partes podrán optar por el régimen vigente o ir hacia uno más flexible. Depende de lo que negocien las partes.” Entre los objetivos, mencionó facilitar la formalización, “terminar con la industria del juicio” y dar “incentivos para invertir”.

En el plano económico, Milei defendió su hoja de ruta y aseguró que su gestión evitó una crisis mayor: “La pobreza iba a 90%, pero ahora estamos a niveles de 2017.” Aunque admitió que “el problema no está terminado” —“no somos Suiza y es horrible tener 30% de pobres”—, sostuvo que “vamos en la dirección correcta.” También cuestionó “los atajos” de administraciones previas: “¿Querés que lo resuelva como el gobierno anterior? Que tenía una inflación que se podía haber ido al 20.000%. Reventarle la cabeza a los argentinos con impuestos tampoco funciona.”

Finalmente, resumió su enfoque para la salida: “De esto se sale creciendo.” Para lograrlo, insistió en la inversión y el ahorro y cargó contra el estímulo al consumo: “La joda keynesiana de estimular el consumo lo destruyó.”