Un proyecto para prohibir la venta de bebidas energizantes a menores de edad en Buenos Aires


La diputada bonaerense, Maité Alvado, presentó un proyecto de ley que propone modificar la Ley 11.748 de la provincia de Buenos Aires para prohibir la venta, expendio o suministro a menores de edad de bebidas energizantes que contengan estimulantes del sistema nervioso central, con el objetivo de prevenir riesgos para la salud de niños y adolescentes.

“Estamos hablando de productos que no son inocuos y que se venden libremente sin información clara para el consumidor. Muchos adolescentes los consumen antes de hacer actividad física o para mantenerse despiertos, desconociendo que su uso excesivo puede causar arritmias, ansiedad o trastornos del sueño”, sostuvo Alvado.

Asimismo, la iniciativa de la diputada bonaerense busca acompañar las recomendaciones de organismos nacionales e internacionales que alertan sobre el consumo excesivo de bebidas energizantes, como Monster, Red Bull, Speed, y Amper, en edades tempranas.

En los fundamentos del proyecto, la legisladora de Bahía Blanca explicó que la medida apunta a “proteger la salud de la población adolescente, que suele consumir este tipo de bebidas sin conocer los efectos adversos que pueden provocar en el organismo”.

En ese sentido, Alvado advirtió que, a diferencia de las bebidas alcohólicas, las energizantes no cuentan con una regulación específica que restrinja su acceso a menores, pese a que contienen altas concentraciones de cafeína y otras sustancias que pueden alterar el ritmo cardíaco, la presión arterial y el sistema nervioso.

De acuerdo con la propuesta, se entiende por bebidas energizantes “aquellas que se promocionan o comercializan con la finalidad de producir estímulo, energía o mayor rendimiento físico o mental, y que contienen cafeína, taurina, guaraná, ginseng, glucuronolactona o cualquier otra sustancia con efectos similares”.

El proyecto incorporará la prohibición de venta en todos los establecimientos comerciales de la provincia y establece multas, clausuras temporales o definitivas y el decomiso de los productos en infracción en caso de incumplimiento. Además, prevé la obligación de exhibir cartelería visible que indique que “se encuentra prohibida la venta de bebidas energizantes a menores de 18 años”.

En tanto, Alvado remarcó que el consumo de bebidas energizantes aumentó en los últimos años entre jóvenes, “muchas veces asociado a prácticas recreativas o deportivas, e incluso a la combinación con alcohol, lo cual potencia sus efectos adversos”. En este punto, la legisladora destacó que los estudios científicos demostraron que la mezcla de estas sustancias puede generar un “efecto enmascarador” que retrasa la percepción de embriaguez y aumenta el riesgo de intoxicaciones.