El gobernador Axel Kicillof en la Universidad Nacional de Quilmes (UNQUI) volvió a exponer tensiones dentro del peronismo bonaerense durante la asunción de las nuevas autoridades de la Juventud Universitaria Peronista (JUP). Frente a un auditorio colmado, el mandatario exigió mayor “involucramiento de la militancia” y sostuvo que la situación actual del espacio político “no se arregla con un pensamiento que baje de ningún lado”.
En ese marco, Kicillof remarcó que la construcción del peronismo debe ser “democrática y participativa” y advirtió sobre los desafíos que plantea el Gobierno nacional. “El peronismo tiene que estar a la altura de las discusiones que se están dando en el mundo para hacer frente a un Gobierno que nos quiere imponer un nuevo estatuto del coloniaje disfrazado de acuerdo de libre comercio”, afirmó ante referentes de la comunidad universitaria y dirigentes provinciales.
Acompañaron al gobernador el ministro de Gobierno, Carlos Bianco; el ministro de Trabajo, Walter Correa; el rector Alfredo Alfonso; la vicerrectora Alejandra Zinni; el diputado nacional Daniel Gollan; y los diputados electos Hugo Moyano (h) y Raquel “Kelly” Olmos. Sin embargo, una ausencia llamó la atención: la intendenta de Quilmes, Mayra Mendoza, quien días atrás había reclamado “más fondos” para su distrito durante la presentación del Plan Bianual de Gestión 2025-2027.
Para cerrar, Kicillof instó a la juventud universitaria a “patear la mesa” y marcar un rumbo claro dentro del PJ. Con esa frase, el gobernador no solo redobló la crítica hacia sectores del peronismo, sino que también delineó la hoja de ruta que, según él, debería encarar la fuerza de cara a los próximos desafíos políticos.