Sigue el éxodo de empresas: Whirlpool cerró su planta en Pilar y dejó a 220 trabajadores en la calle


La compañía Whirlpool cerró de manera sorpresiva su fábrica ubicada en el Parque Industrial de Fátima, en Pilar, y dejó sin empleo a 220 trabajadores. La decisión alcanzó al personal de producción y también a áreas de ingeniería, calidad, administración y recursos humanos. La firma abrió una negociación con la UOM para definir un esquema de indemnización que incluirá la compensación legal más un plus.

En las semanas previas, la planta había evidenciado una marcada pérdida de ritmo. La producción diaria, que solía ubicarse entre 500 y 600 lavarropas, había caído a solo 400 unidades. Esa merma derivó en la desvinculación de trabajadores eventuales dos semanas antes del cierre definitivo, anticipando el deterioro del nivel de actividad.

La empresa atribuía esta situación a una combinación de factores: desaceleración del consumo interno, incremento de las importaciones y dificultades para competir contra productos extranjeros, más baratos en relación con la oferta local. Un lavarropas nacional, por caso, cuesta cerca del doble que uno de origen chino, según admiten en el sector.

Un modelo que no logró consolidarse

La planta, inaugurada en 2022 tras una inversión de USD 52 millones, había sido proyectada para producir 300.000 unidades por año y exportar el 70% de ese volumen. Sin embargo, la operación real quedó lejos de esas metas: la fabricación rondaba las 150.000 unidades anuales, es decir, el 50% de la capacidad prevista, mientras que la proporción de exportaciones descendió al 50%.

La falta de competitividad y la imposibilidad de sostener el esquema de producción actual nos obliga a tomar decisiones difíciles”, explicaron voceros de la empresa al justificar el cierre. A los costos elevados y las trabas para exportar se sumó una fuerte caída de la demanda local, en un mercado inundado de electrodomésticos importados.

El proceso de negociación con la UOM continuará durante los próximos días para establecer condiciones de salida consideradas adecuadas para los 220 empleados afectados. Desde el sindicato remarcaron que buscan preservar los derechos laborales en un contexto “de gran incertidumbre”.

Hace dos años, comenzaba a exportar a Brasil

Hace apenas dos años atrás, la planta había sido sede de un acto en el que anunciaba y celebraba su primera exportación a Brasil, un evento que contó con la presencia de autoridades nacionales de ese momento.

Allí se destacó la puesta en marcha de la nueva fábrica, con una inversión de USD 52 millones y el objetivo de convertirla en una plataforma regional de producción y exportación, con un discurso oficial que entonces apuntaba a consolidar la industrialización y el empleo en el sector.

Reorientación del negocio y destino incierto de la planta

Hoy, como parte de una reestructuración estratégica, Whirlpool reducirá su presencia industrial en el país y se concentrará en actividades comerciales, de distribución y servicios. En esta nueva etapa, la compañía mantendrá entre 100 y 120 empleados dedicados a garantizar el abastecimiento de electrodomésticos y repuestos en el mercado local.

El futuro de las instalaciones de Pilar, por ahora, permanece indefinido. La firma evaluará alternativas una vez concluido el proceso de desvinculación y reorganización interna. Mientras tanto, el cierre de la planta suma un nuevo capítulo en la reconfiguración del sector industrial argentino, afectado por la caída del consumo y la presión creciente de las importaciones.